Guardianes de la naturaleza en estado de alarma: "Hemos seguido trabajando. Los científicos y técnicos con teletrabajo"

Revisión de plantación de frutales silvestres en Liébana (Cantabria).
Revisión de plantación de frutales silvestres en Liébana (Cantabria).
FOP

"El monte está muy bonito y muy tranquilo", afirma Javier Donés, el hombre que se encarga, entre otras cosas, de la gestión de los montes y parques del pinar de Valsaín (Sierra del Guadarrama), asegurando que han obtenido "resultados espectaculares" este año, como consecuencia de la mezcla de la tranquilidad promovida por el confinamiento y de "una primavera especial".

Hoy es un día para recordar. Para agradecer, y no olvidar que vivimos gracias a los ecosistemas que nos rodean; que nos proporcionan aire para respirar, agua para beber, alimento para comer... pero que también actúan como barrera de protección frente a patógenos y enfermedades; el principal reto al que se está enfrentando la población mundial hoy en día. Y esos ecosistemas perviven gracias al trabajo multidisciplinar de biólogos, agentes medioambientales, administrativos, técnicos.... que se dedican a la conservación del medio ambiente y la biodiversidad que alberga.

Es el caso de Javier Donés, Director del Centro Montes y Aserradero de Valsaín del Organismo Autónomo Parques Nacionales. A Javier siempre le ha gustado la naturaleza, pero su pasión nació con el alpinismo; un deporte que practicaba frecuentemente de joven. Consciente ya de que quería trabajar para el medio ambiente, se sacó las oposiciones y, con ellas, una plaza en el trabajo que ha mantenido durante, nada más y nada menos que, 34 años.

"Siempre me ha gustado la montaña y conozco el Guadarrama desde muchos puntos de vista. Desde el laboral, pero también el de disfrute, el de recorrerlo, pasearlo o escalarlo", declara Donés, que confiesa a 20minutos que, para él, "ha sido un privilegio gestionar estos montes" todos estos años. 

Javier Donés, Director del Centro Montes y Aserradero de Valsaín del Organismo Autónomo Parques Nacionales.
Javier Donés, Director del Centro Montes y Aserradero de Valsaín del Organismo Autónomo Parques Nacionales.
J.D.

En su plantilla, cuentan con profesionales que se dedican a diversas actividades. Desde mediciones, trabajo de mantenimiento y vigilancia, hasta labores más administrativas o técnicas. "Por ejemplo, tenemos una compañera, Marisol Redondo, que es bióloga y se dedica al tema de conservación y observación de anfibios, y que es la que ha estado más días en el campo estas últimas semanas", cuenta Javier, explicando que, durante los meses de confinamiento, tuvieron que reducir al máximo el "personal de cuadrillas", pero que aún así han mantenido un mínimo de actividades. 

Los agentes medioambientales, de vigilancia, son otro ejemplo de profesionales que han continuado con su trabajo a pesar de la pandemia. Donés cuenta que, en concreto, uno de ellos lleva el seguimiento de la colonia de buitre negro y se ha dedicado a observar cada nido "siguiendo si estaba con la pareja echada, si estaban incubando, si habían nacido los pollos...".

"Es indudable que si a un animal le dejas tranquilo, está mejor que si le sometes a un estrés"

En la Fundación Oso Pardo, dedicada a la conservación y recuperación de las poblaciones de oso pardo en la Cordillera Cantábrica y los Pirineos, también han continuado con sus labores habituales, a pesar de la pandemia. "Nosotros no hemos tenido que despedir a nadie, afortunadamente, ni hemos tenido que hacer ERTEs", explica a 20minutos el presidente de la Fundación, Guillermo Palomero. 

Guillermo Palomero, presidente de la FOP.
Guillermo Palomero, presidente de la FOP.
FOP

"Hemos permanecido trabajando. Los científicos y los técnicos con teletrabajo, pero los guardas y algunos técnicos han podido trabajar en las etapas de confinamiento", cuenta Palomero, explicando que han seguido todas las precauciones dictadas por los servicios laborales. "Teníamos que seguir tratando de evitar problemas para los osos (algunos furtivos no han mantenido el confinamiento), teníamos que ver que no se acercaran demasiado a núcleos humanos, a basuras y contenedores, etc.", afirma. 

Según explica, no podían parar porque abril y mayo son meses de mucha actividad para los osos, pues "salen las osas con los pequeñitos, son los celos de los osos, terminamos los censos de año anterior, etc.", lo que hace que sea un "momento clave". Por ello, han mantenido a sus guardas y equipos de campo activos durante toda la cuarentena, incluso las cuadrillas que se dedican a plantar árboles de interés alimentario para estos animales. 

Revisión de plantación de frutales silvestres en Liébana (Cantabria).
Revisión de plantación de frutales silvestres en Liébana (Cantabria).
FOP

"Los osos se han comportado. Han estado a lo suyo, a sus celos, a sus montes, a pastar. Y no hemos visto ningún cambio de comportamiento que nos preocupaba, como la posibilidad de que, al estar los pueblos más tranquilos y apagados, alguno se metiera a buscar comida fácil a los contenedores", afirma Palomero, asegurando que no han detectado ningún problema en estos tres meses.

Oso cantábrico alimentándose de pudios.
Oso cantábrico alimentándose de pudios.
FOP

"El monte está muy tranquilo"

"El monte está muy bonito y muy tranquilo", confirma el director del Centro Montes y Aserradero de Valsaín, asegurando que han obtenido "resultados espectaculares" este año, como consecuencia de la mezcla de la tranquilidad promovida por el confinamiento y de "una primavera especial". Aunque no se atreve a llegar a conclusiones definitivas sobre los efectos de la pandemia en la naturaleza, porque "deben ser contrastadas con método científico", sí que reconoce que, como "no vuelan aviones, en la carretera no pasan casi coches y en el monte no te encuentras a casi nadie", hay cierta tranquilidad que "siempre es buena para la cría de cualquier animal" y añade que "es indudable que si a un animal le dejas tranquilo, está mejor que si le sometes a un estrés".

No obstante, insiste en destacar que, "si bien la ausencia de ruido y molestia es beneficiosa", habría que añadirle otro factor favorable, que han sido las características del clima de este año, en el que la primavera ha sido "espectacular", con temperaturas muy suaves y precipitaciones que han hecho que florezca la vegetación de forma extraordinaria.

Pinar y río del Monte de Valsaín.
Pinar y río del Monte de Valsaín.
J.D.

Guillermo Palomero coincide con Donés en que "ha habido un plus de tranquilidad, y eso, por supuesto, repercute en positivo". No obstante, añade que no han notado nada llamativo como ha podido observarse con otras especies -zorros, corzos, etc.-que paseaban por zonas periurbanas. "A los osos no les ha afectado el confinamiento", asegura el presidente de FOP, explicando que "la primavera en la montaña es una época tranquila y, salvo en las fiestas, por ejemplo, las de Semana Santa, no hay mucha actividad turística".

Ahora, están volviendo a la normalidad, poco a poco, siguiendo las normativas de la desescalada, que permitirá ir recibiendo de nuevo a personas que quieran contemplar la flora y la fauna del parque natural. Javier Donés asegura que no le preocupa un posible de aumento de afluencia tras la desescalada, pues asegura que tienen una regulación de acceso y una limitación de aforo vigilada que garantiza un turismo sostenible.

"Gracias a la biodiversidad podemos seguir viviendo"

"La biodiversidad es parte de nuestra naturaleza. Es parte de lo que nosotros somos y es el sitio donde cohabitamos con otras especies. Gracias a esa biodiversidad existe el equilibrio y podemos seguir viviendo", afirma Donés, asegurando que, "en el momento en el que desequilibramos esa biodiversidad, pasan cosas que influyen en nuestro entorno, en el sistema en el que vivimos y, lógicamente, en los habitantes del sistema. Ya sea un reptil, un anfibio, un pájaro o un humano".

"Ahora estamos sufriendo uno de los múltiples desequilibrios de la naturaleza"

Javier insiste en destacar que el cambio climático ya está provocando desequilibrios en la fauna, los bosques y la naturaleza. "Estamos sufriendo ahora uno de los múltiples desequilibrios que tiene la naturaleza", asegura, en referencia al coronavirus, señalando que, más que aprender de la pandemia, debemos asumir en la necesidad de conservar la naturaleza y tratar de frenar el cambio climático. "Se está empezando a hacer socialmente más caso, pero hay gente que todavía no se ha dado cuenta que conlleva una serie de problemas; para el clima, para su salud, para el equilibrio de lo que le rodea, para evitar desequilibrios...Creo que más que fijarnos sólo en estos últimos meses, nos tenemos que dar cuenta de los problemas que llevamos arrastrando desde hace muchos años y que no se solucionan", concluye.

Una solución al despoblamiento rural

En la Fundación Oso Pardo están trabajando ahora en una serie de proyectos que pongan en relieve la importancia de la biodiversidad. "Junto con un grupo de fundaciones estamos preparando proyectos para dejar bien claro que la conservación de la biodiversidad, igual no es la única solución al despoblamiento rural, pero sí que es parte de esa solución", asevera Guillermo Palomero, 

"Si la ponemos en valor, esa biodiversidad va a ser muy beneficiosa por muchas razones asociadas a la biodiversidad -incluso algunos científicos están hablando de que una biodiversidad bien conservada es un magnífico cortafuegos para pandemias como la que estamos padeciendo.-, pero es también una fuente de empleo importante", asegura, explicando que se necesitarían trabajadores para su gestión, puesta en valor, aprovechamiento, en la conservación, lo que genera puestos de trabajo a la vez que promueve la conservación de la biodiversidad.

Con diferentes proyectos asociados, la fundación colaborará con otras, con las que conjuntamente velarán por la consecución de sus tres líneas fundamentales de trabajo: la conservación de la biodiversidad, la lucha contra el cambio climático, y la creación de empleo rural de la mano de la biodiversidad. 

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