Sánchez rechaza renegar de Ciudadanos a pesar de las exigencias de sus socios de investidura

Coronavirus.- Sánchez y Arrimadas acuerdan compartir información sobre la crisis
Coronavirus.- Sánchez y Arrimadas acuerdan compartir información sobre la crisis
Moncloa

El presidente del Gobierno podría celebrar este miércoles que el Congreso aprobará esta tarde la última prórroga del estado de alarma, que el 21 de junio se levantará definitivamente tras superar lo peor de la terrible crisis sanitaria por la Covid-9. Paradojas de la historia, Pedro Sánchez verá cumplido el trámite dos años y dos días después de que prosperara la moción de censura que le llevó a La Moncloa con el apoyo de los partidos a la izquierda del PSOE, de JxCAT y del PNV. Menos la formación hoy de Quim Torra, el resto ha coincidido este miércoles en sus recelos contra la nueva era de pactos entre Sánchez y Ciudadanos. ERC, Bildu y Compromís directamente le han dado a elegir entre ellos o los de Arrimadas. En su réplica, Sánchez no solo no ha renegado de Ciudadanos, sino que ha subrayado su nueva forma de “ser útiles” en la oposición.

El presidente ha agradecido el “tono” y, en su caso el “apoyo” a sus socios a la última prórroga y ha insistido en que también espera que la ‘mesa de diálogo’ pueda reanudarse cuanto antes, “si puede ser en julio, mejor que mejor”. Pero de ninguna manera se ha decantado por sus socios de investidura, tal y como algunos de ellos le han urgido. De esta manera, Sánchez sigue abonando el terreno para contar con Ciudadanos para aprobar los Presupuestos. No es un secreto que le gustaría y también a su ministra de Hacienda, María Jesús Montero, le gustaría, porque ambos lo han manifestado con anterioridad. Como novedad, esta semana se les sumó el ministro de Consumo y líder de IU, Alberto Garzón, algo que el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, le ha afeado este miércoles.

Ciudadanos volverá a votar ‘sí’ a la última prórroga del estado de alarma y continuará una nueva senda de colaboración con el Gobierno por “el interés general”, aunque “no nos gusta usted nada, no nos gustan sus socios de coalición ni los socios que sostienen su Gobierno”, según ha espetado a Sánchez su portavoz, Edmundo Bal. Ajeno a las advertencias que el presidente estaba recibiendo contra los pactos contra su partido, Bal ha continuado con la nueva estrategia de presentar a Cs como un partido con el que el Gobierno puede contar para las cosas importantes.

“Efectivamente, no somos socios, siento que no le guste nada mi Gobierno, qué le vamos a hacer”, ha respondido Sánchez a la sinceridad de Bal. No es socio de Ciudadanos, pero tampoco reniega de este partido, como ha quedado patente que le gustaría a sus socios de investidura.

A diferencia de las dos veces anteriores, el voto de Cs no era tan crucial esta vez, porque Sánchez ya se había asegurado el apoyo de PNV y la abstención de ERC. A pesar de ello, el presidente buscó un pacto con los naranjas, que se tradujo el lunes en un nuevo acuerdo que, una vez más, puso en guardia a PNV y ERC. Particularmente, porque el Gobierno se ha comprometido a que todas las ventajas de la última prórroga se apliquen de manera “idéntica” en todo el país.

Ciudadanos buscaba así erosionar el tanto que se apuntaron catalanes y vascos, al lograr la gestión plena de los territorios en fase 3 y ERC y PNV entraron este martes al trapo advirtiendo al Gobierno de posibles “incompatibilidades” de los acuerdos alcanzados con ellos y el firmado con Ciudadanos. Aunque la cuestión quedó aclarada, estos y otros socios de investidura de Sánchez ha vuelto a hacer sonar la alarma, aunque sin respuesta por parte del presidente que de momento no parece dispuesto a elegir por un bando o por otro. El portavoz del PNV, Aitor Esteban, ha vuelto este miércoles a la carga para subrayar que, “a diferencia de los señalado por el señor Bal, que las medidas son idénticas en toda España, la autoridad competente será exclusiva” de los presidentes autonómicos.

Ya dirigiéndose a Sánchez y de cara al futuro, Esteban ha dicho que puede contar con “nuestra colaboración en tanto en cuanto la confianza se vea sostenida por las dos partes”.

"Todo no se puede"

“Todo no puede ser, dime con quien pactas y te diré que pactas”, ha advertido Rufián, que considerado incompatible que la “ecuación” incluya a Ciudadanos si se pretende hacer política social o que la ‘mesa de diálogo’ sobre Cataluña llegue a buen puerto. “Salimos de esto con más dudas que certezas, y la principal es saber qué quieren ser ustedes. Si eligen a 10 diputados de la derecha contrarios al diálogo, ustedes son y serán una cosa, y si eligen a 13 diputados del independentismo catalán de izquierdas dispuestos a dialogar serán otra cosa”, le ha dicho a Sánchez.

Compromís volverá a votar ‘no’ este miércoles. Es un solo voto pero simbólico en una formación que hasta ahora ha apoyado en todo al Gobierno, desde la moción de censura. Su voto se debe a cuestiones económicas, pero su diputado, Joan Baldoví, ha recordado a Sánchez que “apoyamos y aplaudimos” la moción de censura de hace dos años ante quejarse de que sus demandas no sean escuchadas. “Actúan con todo el mundo y pactan de todo”, ha dicho en alusión a la cesión del ingreso mínimo vital a Navarra y Euskadi. “Con nosotros no pactan nada y eso somos socios del Gobierno y que le hemos apoyado siempre”.

La portavoz de Bildu, Metxe Aizpurúa, ha apuntado directamente a las decisiones políticas para la reconstrucción que tiene ante sí el Gobierno. Según ha apuntado, Sánchez podrá elegir entre la izquierda o fuerzas que beneficiarán al “capital”. “Ahora viene lo mas difícil, tomar decisiones económicas que marcarán el destino de miles de personas y es aquí donde tendrá que decidir si a favor de las clases trabajadoras o de los intereses del capital y de las grandes empresas”, le ha dicho.

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