Sánchez pide la última prórroga de la alarma para "acompañar" el fin de la desescalada y avanza una ley para la "nueva normalidad"

Spanish Prime Minister Pedro Sanchez attends a plenary session to debate on an extension of the state of emergency amid the coronavirus disease (COVID-19) outbreak, at the Parliament in Madrid, Spain, June 3, 2020. photo: POOL / Alberto Di Lolli
El presidente del Gobierno, a su llegada este miércoles al congreso.
POOL / Alberto Di Lolli

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acudido este miércoles al Congreso para pedir el apoyo de la Cámara a la última prórroga del estado de alarma, que con condiciones mucho más laxas que las anteriores, servirá para "acompañar a los territorios" en el "último trecho" de la desescalada, pero ha anunciado también que después habrá más . El Gobierno aprobará la semana que viene un real decreto-ley con medidas que se deberán seguir observando durante la "nueva normalidad".

"El próximo Consejo de Ministros, el 9 de junio, aprobará un real decreto-ley para esa nueva normalidad, que aglutinará todas las medidas de prevención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria tras la expiración de la vigencia del estado de alarma", algo que podrá empezar a pasar a partir de 8 de junio en los territorios que entren en fase 3 y será total en todo el país el 21 de junio, cuando termine la prórroga que previsiblemente se aprobará este miércoles en el Congreso.

"Se trata de aunar en una sola norma las medidas sanitarias que debemos continuar observando hasta que tengamos una vacuna que nos permita recuperar los hábitos hasta que haya una vacuna y evitar un rebrote de la pandemia", ha explicado.

El presidente no ha ofrecido este miércoles más detalles, pero este martes el ministro de Sanidad, Salvador Illa, avanzó que en la "nueva normalidad"se mantendrán algunas pautas de prevención, como el uso de mascarillas en espacios públicos o la distancia obligatoria de dos metros.

Todo el poder para los presidentes autonómicos

Hasta entonces, todavía habrá que completar la desescalada, que a partir del lunes que viene, 8 de junio, entrará en una acelerada recta final, debido a sus características particulares. "Es un estado de alarma único y con una sola intención, acompañar a los territorios hacia la nueva normalidad en este último trecho, estos últimos metros". ha dicho.

El estado de alarma a que dará lugar esta última prórroga mantendrá a los territorios en fase 1 o fase 2 -como Madrid o el Área Metropolitana de Barcelona en estos momentos- todavía bajo la autoridad del Ministerio de Sanidad, e cogobernanza con sus respectivos gobiernos autonómicos, como hasta ahora.

La novedad llegará en los territorios que estén o pasen a la fase 3. En ese caso, sus respectivos presidentes autonómicos serán quienes, "en su nueva condición de autoridades competentes delegadas, tendrán la facultad de decidir si mantienen o modifican las medidas de la fase 3 o quienes decidan  la superación de esa fase 3 y el paso a la nueva normalidad, es decir, el levantamiento del estado de alarma". Solo quedará en manos del Gobierno central, ha recordado, las competencias para seguir restringiendo los movimientos, de acuerdo con el estado de alarma.

"Es importante destacar que la superación de la fase 3 supone un reconocimiento de que la crisis sanitaria ha finalizado en este territorio y deja de estar vigente el estado de alarma", algo que, por tanto, podría ocurrir antes del 21 de junio, tan pronto como a partir del 8 de junio un presidente autonómico decida declarar la "nueva normalidad" en sus territorios en fase 3.

Prórroga resuelta

Los términos de esta última prórrogas ya eran conocidos, porque han sido objeto de negociación con el PNV, ERC y Ciudadanos que este miércoles garantizarán su aprobación en el Congreso. No por eso, sin embargo, ha dejado pasar la ocasión de insistir en un reproche y una puntualización ya habituales en sus intervenciones en el Congreso sobre el estado de alarma.

Por una parte, ha insistido en que es la única "herramienta fundamental para detener la pandemia", algo que ha dado prácticamente por conseguido. "Hoy estamos francamente mejor, saliendo al final del túnel".

"Es un misterio que algunas voces parlamentarias que dijeron que era necesario aprobarlo y ahora simplemente digan que no posible seguir aprobándolo", ha dicho Sánchez en alusión al PP y Vox que -junto con la CUP y JxCAT-volverán a votar 'no' a la prórroga. Por si quedaba dudas de que se refería a ellos, también ha aludido veladamente a las concentraciones contra su Gobierno todavía durante la fase 0, que Vox alentó y el PP, cuanto menos, comprendió. "Ninguna libertad se ha visto limitada, salvo la libertad a contagiar".

El presidente también ha reiterado que en ningún momento el estado de alarma tampoco hurtó competencias a los gobiernos autonómicos. La aseveración podría ir tanto a Euskadi y Cataluña, cuyos Gobiernos han sido muy beligerantes, hasta el punto de que PNV y ERC le han arrancado un control total autonómico en fase 3 en esta última prórroga. Sin embargo, el ejemplo con el que Sánchez ha sustentado su afirmación se ha dirigido a la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP.

"Las comunidades en ningún momento perdieron sus competencias, a pesar del mando único la gestión (...) Un buen ejemplo es algunos hospitales provisionales que se instalaron por iniciativa de ciertas comunidades. ¿Cómo habrían podido tomar decisiones así si no hubieran tenido competencias?", se ha preguntado.

Por eso, con la votación en el bolsillo, Sánchez ha dedicado buena parte de su intervención a hablar de sus planes para el futuro, de reformas que serán necesarias. 

Por ejemplo, ha hablado de un inminente Plan

de Relanzamiento del Turismo, un plan de reactivación de la movilidad y el sector de la automoción o una ley de Movilidad Sostenible

para la fabricación y comercialización de los vehículos.

Banderas y 8-M

También, ya al final, Sánchez se ha referido al crispadísimo ambiente político que se evidencia día sí y día también en el Congreso y en el Senado y también empieza a verse en las calles. Lo ha hecho con un encendido discurso a favor de la bandera "de todos" y del respeto por encima de las diferencias. Ha llamado a "aparcar la mezquindad y la irrelevancia de la pequeña política y dedicarnos todos juntos a una labor que exigirá durante los próximos meses lo mejor de nuestras disposiciones como representantes legítimos de nuestro país".

Sin embargo, para terminar, Sánchez ha optado por una proclama que hace referencia al 8-M, uno de los aspectos que más encono político produce en estos momentos, con una vertiente judicial que afecta a su delegado del Gobierno en Madrid y que está también en el origen en la formidable crisis que atraviesa el Ministerio del Interior.

Ha sido casi al final de su discurso cuando Sánchez ha pedido "hablar por un instante de banderas". "La bandera es de todos y todas (...) nadie está fuera de la bandera y nadie tiene derecho a usar la bandera contra otro compatriota". 

"En esta Cámara tenemos  modelos antagónicos de concebir nuestro páis ,pero todas ellas son España, estamos aquí porque nos han votado los ciudadanos". "No hay buenos españoles y malos españoles, buenos ciudadanos y malos ciudadanos, no usemos la bandera como una frontera para separar, no usemos el nombre de España en vano". "Para que el país avance se necesita diálogo, entendimiento", ha dicho Sánchez, que ha recordado que 'virus' en latín significa "veneno".

Por eso, ha sido llamativo que Sánchez haya elegido cerrar este alegato con un evento que ha puesto la gestión de su Gobierno bajo lupa. "Lo digo alto y claro: viva el 8 de marzo".

Que la proclama no ha servido para calmar los ánimos se ha comprobado enseguida. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, la ha sacundado con un "viva el 8 de marzo" nada más empezar a hablar. Antes, el presidente de Vox, Santiago Abascal, había echado en cara a Sánchez que "Su 'Viva el 8 de marzo' de hoy viene a decir 'Viva la enfermedad y viva la muerte"".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento