Zaragoza.- Un paisajista sostiene que la ciudad compacta "no puede ser maciza" e insta a esponjar espacios

El profesor de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza, Paco Pellicer, experto paisajista urbano, ha defendido que la ciudad compacta "no puede ser maciza" y ha instado a esponjar los espacios públicos para que los ciudadanos se puedan mover de forma libre, además de generar zonas de convivencia y encuentro vecinal.
Espacios de la ciudad de Zaragoza
Espacios de la ciudad de Zaragoza
EUROPA PRESS

"La ciudad compacta necesita avenidas, senderos, parques lineales y cauces de agua", ha considerado Paco Pellicer tras observar la ciudad durante este tiempo de confinamiento por el coronavirus y una vez que Zaragoza ha comenzado la desescalada con los paseos ciudadanos.

"Al empezar la flexibilidad de las fases hemos salimos todos, pero hemos visto que el espacio público era insuficiente y menos mal que se ha primado al peatón en muchas calles y avenidas". Otra observación que ha trasladado es que los ciudadanos han buscado espacios naturales o seminaturales a los que habitualmente no se solía ir, pero se necesitaba acudir para relajar la vista y mirar más de lejos de las pantallas de ordenador y de móvil.

"Creo que todos los ciudadanos han descubierto la importancia del espacio público al servicio de la gente, como forma de vivir y disfrutar su propia ciudad".

Ha contado que estos días de confinamiento, en su casa, ha visto la ciudad como los cuadros del pintor Genovés porque se descubre el paisaje de la calle desde una perspectiva distinta y se observan otros matices. "Eran hombres pequeñitos que andaban y se veían en un plano contrapicado desde mi ventana y eso te hace ver la ciudad de una manera inédita porque contemplas de otra manera la relación entre el asfalto sin coches, pero con peatones".

En una entrevista concedida a Europa Press, Paco Pellicer ha contado que una primera lección que ha extraído de este confinamiento es que las ciudades son primero para los peatones y se necesita pacificar el espacio público en la relación entre el vehículo a motor y el desplazamiento a pie.

CIUDAD SECA

"Zaragoza, en buena medida, está al servicio del vehículo porque está asfaltada e impermeabilizada. La poca agua que cae, en tromba generalmente, va a los colectores, sale de la ciudad y resulta una ciudad muy seca porque ese agua se evapora rápidamente y el resultado es una urbe poco verde".

Como ejemplo ha puesto la calle Duquesa Villahermosa donde esta falta de verde es "evidente" comparado con la calle próxima de Franco y López que presenta una mayor amplitud de aceras, espacios permeables donde el agua puede entrar y regar el arbolado. "Es fundamental para la salud no solo física con el oxigeno que genera la vegetación, sino también anímica porque como seres vivos necesitamos ese acercamiento a la naturaleza, su humedad y del cobijo que nos proporciona".

MÁS DENSIDAD

Otra reflexión que ha trasladado es que al salir de la crisis de 2008 los edificios de la ciudad eran de diez plantas, pero ahora son de casi 20 alturas, como el edificio Europa o las viviendas que se construyen en el entorno de la estación Intermodal o El Portillo.

"Las grúas son el doble de altas y eso significa un número elevado de gente concentrada en un solar más pequeño y aunque se deje espacio verde, sigue siendo una zona masificada porque esos vecinos necesitarán un garaje y se producirán congestiones de tráfico y nuevos conflictos entre el espacio para peatones y el coche".

Ha expuesto que hay una batería extensa de experiencias para oxigenar la ciudad y una de ellas es limitar el espacio destinado al vehículo o hacer distribución diferente con avenidas para coches, pero dedicar otros espacios semipeatonales.

Como ejemplo ha citado el casco histórico de Logroño, que era zona con mucho tráfico y se peatonalizó una manzana muy grande y ahora todos los vecinos están encantados porque hay una "enorme flexibilidad" en la aplicación de normas. Los vecinos o turistas pueden entrar con el coche y sacar las maletas o la compra, pero circulan a velocidad baja y también pueden entrar ambulancias y bomberos. "Es accesible al coche pero no es protagonista, sino el peatón", lo que se ha ganado en seguridad es "extraordinario" y estas fórmulas de apaciguamiento de grandes áreas funcionan, ha subrayado.

En su opinión se pueden pacificar zonas de Las Fuentes y San José porque la presión del coche es "tremenda y no deja huecos para la convivencia". Asimismo, es de la opinión de que en el Casco Histórico "habría que hacer limitaciones muy importantes".

REPARTIR ESPACIOS POR HORAS

Al respecto, ha añadido la operatividad de los aparcamientos disuasorios y ha contado otro ejemplo, el de la ciudad alemana de Munich con aparcamientos disuasorios en los cinturones, que son gratuitos y con una parada de transporte público para viajar al centro.

"Se puede entrar más adentro, pero pagando y si quiere llegar la mismo corazón hay que aparcar en un garaje y entonces te crujen", ha dicho gráficamente. En la capital de Baviera se produce toda una gradación y tras la descarga de productos de abastecimiento a los comercios, a las ocho de la mañana, se limpia todo para que paseen los ciudadanos. Se reparten el espacio público por horas y por eso es cómoda, interesante y apetece pasear. Son ciudades muy vividas y seguras".

Paco Pellicer ha asegurado que el sistema de cinturones como en Munich se puede trasladar a Zaragoza, para lo que hay que repensar las zonas donde se aparca el vehículo. "Se deja el coche y se coge el transporte público para viajar al centro de la ciudad y hacer trámites o disfrutar de actividades de ocio".

Ha reconocido que la movilidad es un asunto muy complejo, pero "hay que poner en tela de juicio que el coche no es lo primero". Su impresión es que Zaragoza tiene distancias muy cómodas, se puede ir a muchos sitios sin necesidad de desplazarse en vehículo o en transporte público.

"Si se elimina tráfico sobra asfalto y hay que levantarlo para poner arbolado". Esta es una propuesta que ha trasladado para la avenida Duquesa Villahermosa al sugerir que si en la fachada sur se amplía la acera y se dejan dos carriles, uno por dirección, se pueden poner árboles con bancos para disfrute de los vecinos y la convivencia intergeneracional".

Pellicer ha indicado que hace falta más disponibilidad de suelo y aumentar las zonas de arbolado y permeables para que filtre el agua y dotarlas de un mobiliario sobrio, cómodo y accesible a personas con discapacidad. Se puede hacer en Zaragoza, pero cuesta imaginarlo", ha concluido.

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