China llevará en julio su propio rover a Marte

La nave espacial consta de un orbitador y el segmento de aterrizaje para el rover.
La nave espacial consta de un orbitador y el segmento de aterrizaje para el rover.
CASC

Últimamente parece que la guerra EEUU-China se libra en todos los campos de batalla. El país asiático está determinado en ser la segunda nación del mundo que ponga pies, o más bien patas metálicas, en Marte. Ese el objetivo de su misión Tianwen-1 Mars, que según parece tendrá lugar el próximo mes de julio, aunque la fecha está aún por concretar. Será un viaje de unos siete meses.

El anuncio por parte de las autoridades chinas de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China -CASC- se ha producido después de haberse completado con éxito la llegada al centro de lanzamiento de Wengchang del Long March 5, el cohete con destino a Marte que llevará en su interior tanto un robot rover como un orbitador.

Como ya lo han hecho el Curiosity o el Opportunity de la NASA, si todo va bien este rover, de unos 240 kilos de peso, explorará la superficie del planeta rojo a partir de febrero de 2021 gracias a sofisticadas herramientas como un instrumento de espectroscopia para analizar la composición del suelo, otro de medición meteorológica para conocer más sobre el clima marciano, un detector de campos magnéticos o un radar de penetración de suelo para obtener una imagen de unos 100 metros debajo de la superficie.

Maqueta del rover de la misión 'Mars Global Remote Sensing Orbiter and Small Rover' de la Agencia Espacial China en el 69º Congreso Internacional de Astronáutica 2018 en Bremen.
Maqueta del rover de la misión 'Mars Global Remote Sensing Orbiter and Small Rover' de la Agencia Espacial China en el 69º Congreso Internacional de Astronáutica 2018 en Bremen.
Pablo de León‎

El orbitador, por su parte, estará equipado con una cámara de alta resolución y otra de resolución media, un radar, un espectómetro de minerales, un magnetómetro y un analizador de partículas.

China ha estado mejorando sus sistemas de comunicación con el espacio para poder mantener un buen contacto con Tianwen-1 Mars: una antena de 70 metros de diámetro fue instalada el pasado 25 de abril para ello. La Tierra y Marte estarán a unos 150 millones de kilómetros de distancia cuando llegue el orbitador, por lo que costará unos ocho minutos que las señales de comunicación viajen en cada dirección.

El lugar de aterrizaje se ha reducido a dos sitios preliminares cerca de ‘Utopia Planitia’, según una presentación en la reunión del Congreso Europeo de Ciencia Planetaria en Ginebra en septiembre pasado. Alfred McEwen, director del Laboratorio de Investigación de Imagen Planetaria de la Universidad de Arizona, recientemente ha producido una imagen de una de estas áreas.

McEwen señala que “Utopía Planitia puede haber sido resurgida ampliamente por los flujos de lodo, por lo que es un lugar interesante para investigar la posible habitabilidad del subsuelo en el pasado”.

Esta imagen muestra un sitio de aterrizaje candidato en 'Utopía Planitia' en Marte.
Uno de los sitio de aterrizaje candidatos en 'Utopía Planitia' en Marte.
Universidad de Arizona

¿Por qué julio?

La mecánica celeste dicta que el cohete de China, junto con el rover Perseverance de la NASA y el orbitador Hope de los Emiratos Árabes Unidos, se lanzará a fines de julio durante una ventana de transferencia de Hohmann, que se produce solo una vez cada 26 meses y permite un viaje a Marte con poco propulsor.

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