El Gobierno intenta salvar el turismo mientras Francia aconseja no visitar España

Ambiente en la playa de la Barceloneta a primera hora del pasado jueves, un día después de la apertura de las playas de Barcelona.
Ambiente en la playa de la Barceloneta a primera hora del pasado jueves, un día después de la apertura de las playas de Barcelona.
Andreu Dalmau - EFE

España prepara ya el terreno para reiniciar la actividad turística en julio y negocia con los países europeos de origen de la mayor parte de los visitantes para acordar la manera de relanzar el sector tras unas restricciones de movimientos inéditas en las últimas cuatro décadas en el continente europeo.

Tras el anuncio realizado el sábado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que adelantó que se permitirá la entrada a turistas extranjeros desde julio si la desescalada prosigue sin contratiempos, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró ayer que el Gobierno trabajará con la Comisión Europea para reactivar la actividad del sector.

La ministra explicó que el Gobierno pretende conseguir un acuerdo en los elementos fundamentales de los protocolos de salida y llegada de viajeros, sobre todo en lo referido al transporte aéreo. "Esperamos un consenso general de aquí a los próximos días", dijo Montero, quien prefiere un acuerdo en ese sentido para toda la zona Schengen, mejor que pactos entre países.

El ministro de Exteriores portugués, Agusto Santo Silva, declaró el sábado que su país negociaba una suerte de "corredores turísticos" con España y también con Francia para evitar que los turistas tuvieran que hacer cuarentenas.

"Los españoles también nos han dicho que están de acuerdo en crear corredores de tránsito sin pernocta, sin necesidad de hacer cuarentena", declaró el ministro Santos Silva en una entrevista a una emisora de radio portuguesa.

Sin embargo, las autoridades galas confirmaron también este fin de semana que los viajeros españoles que lleguen a Francia serán "invitados" a realizar una cuarentena voluntaria, en respuesta a la aprobación, por parte del Gobierno español, de la misma medida para todos los viajeros extranjeros el pasado 12 de mayo.

La ministra de Transición Ecológica e Inclusión del Gobierno francés, Élisabeth Borne, echó más leña al fuego ayer recomendando a sus compatriotas no viajar al extranjero y, en particular, a España por sus medidas "contradictorias". "No puedo recomendar a los franceses que reserven unas vacaciones en España a día de  hoy. España ha optado por abrir sus fronteras, [pero] al mismo tiempo ha establecido normas sobre las personas que llegan en avión. Es contradictorio", señaló Borne.

"Hemos dicho muy claramente a los franceses que hoy tenemos que organizar nuestras vacaciones en Francia. No estamos invitando a los franceses a planear vacaciones en el extranjero", recalcó la ministra francesa.

En cualquier caso, la perspectiva de la vuelta de la actividad turística en julio ha sido muy bien recibida por el sector en España. El presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), Jorge Marichal, lo consideró ayer "un balón de oxígeno" y aseguró que la llegada de turistas extranjeros permite ver "un horizonte positivo este verano".

Montero estudia prorrogar los ERTE en verano

La portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, también indicó ayer que el diálogo social abordará la posibilidad de que los ERTE se prolonguen más allá del 30 de junio para los sectores con especial dificultad, "como el turístico". 

Montero calificó así al turismo de una "actividad esencial" para el país por la riqueza, el empleo y el dinamismo económico.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento