Los estudiantes de la Universidad de Málaga (UMA) están luchando contra el encarecimiento de los precios de las cafeterías (un 20% de media) este curso de diversas formas. El lunes cada centro docente celebrará asambleas informativas y se ha convocado una huelga de estudiantes el día 26.

Ahora el alumnado acude más a las fiambreras y los microondas instalados en varios centros para almorzar. Incluso en Ciencias de la Educación se está habilitando una sala de descanso con dos hornos de este tipo y mobiliario para facilitar el almuerzo a los estudiantes, informan fuentes del grupo de alumnos de esa facultad Aulas Abiertas.

Otra alternativa es comer fuera del campus universitario, ya que ciertos establecimientos de la zona de Teatinos ofrecen bocatas más baratos y de mejor calidad que en las cafeterías de las facultades (empresas privadas que disfrutan de una concesión otorgada por la UMA).

Las reivindicaciones

La comisión de bares y comedores de la Universidad se reúne hoy. Allí el alumnado tiene un representante, Mariano Ruiz, del grupo estudiantil Estudiantes Críticos. "Vamos a pedir que los precios se rebajen e incluso que vuelvan a ser los anteriores, que se creen comedores universitarios con precios reducidos, que haya un control de calidad de la comida y que los importes sean iguales en todos los centros", detalla Ruiz.

El incremento vigente se aprobó en la comisión convocando a Reforma!, aunque dicho grupo estudiantil no era el que ganó las pasadas elecciones, sino Estudiantes Críticos. "Esa decisión no fue legal. La Universidad se escuda en que no tuvo más tiempo para convocar adecuadamente la constitución de la comisión".

La representante de Reforma!, Esther Heredia, asegura que el problema fue del Vicerrectorado de Servicios a la Comunidad Universitaria, que es el que la convocó, y que acudió "porque, de no hacerlo, no hubiera habido nadie de los estudiantes".

Representantes del Vicerrectorado, las empresas de las cafeterías y sindicatos completan la composición de esta comisión.

Comparativa con otras universidades

Cinco euros cuesta de media (sin bebida) el menú en las cafeterías de la UMA. Es la más elevada de Andalucía: en Granada son 3 euros; 3,5 en Sevilla; 4,10 en Huelva; 4,5 en Almería y Cádiz; 4,75 en Jaén y 5,5 en Córdoba (bebida incluida).

Así lo indica el colectivo Calopterys de Ciencias. Su presidente, Jorge Anting, explica que otras universidades de la región ofrecen estos precios porque tienen comedores universitarios. "Pedimos al Rectorado que pregunte a otras universidades cómo consiguen estos precios".

"Desde hace tiempo, si pedimos un café para llevar, nos cobran 10 céntimos por el vaso de cartón y otros 10 céntimos si queremos hielo, por ejemplo. Ocurre en Ciencias y Filosofía, entre otros centros", relata Anting. "El curso pasado congelaron los precios porque había elecciones al Rectorado. Fue una medida electoralista", zanja.

Voces de estudiantes

Paqui Nogales, 24 años: "Intento comer en la facultad lo menos posible. La comida en Ciencias es mala, cara y escasa. Solemos ir a otras facultades para comer, como Filosofía por ejemplo. Turismo es otra de las que peor servicio presta".

Carlos Rial, 21 años: "Me compensa más traerme el almuerzo de casa en una fiambrera que comer en la cafetería. Antes de la subida no era así. Hace unas semanas el menú estaba a 4,20 euros y ahora hay que pagar cinco euros".

Chelo Martín, 21 años: "Con la subida de los precios de las cafeterías es mejor acercarme al kiosco o ir a bares que están fuera del campus universitario. Allí un bocadillo y un refresco cuestan 2,30 euros, mientras que en Ciencias sólo el bocata son 2,90 euros".

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