Asesino de Alcorcón
El presunto asesino de Alcorcón, en el momento de ser detenido (EFE).

"Te voy a partir por medio", "te voy a rajar" o "mañana no se lo vas a poder contar a tu hijo" son algunas de las amenazas mortales que profirió Carlos D.M. a su esposa, Hortensia M.P., nueve meses antes de aparecer muerta en su domicilio de la calle Retablo de Alcorcón. La denuncia interpuesta en la comisaría describía el clima de terror al que le sometía su marido, pero un mes después ella misma pidió al juez el archivo del caso.

Durante su comparecencia ante el juez, el supuesto agresor manifestó que "jamás" la amenazaba de muerte, añadiendo que era su hijo quién malmetía a su madre en contra suyo. Además, el presunto maltratador justificó los cardenales que presentaba su mujer en las continuas caídas que sufría debido a los mareos que padecía.

Hortensia ya denunció a su marido por malos tratos, pero retiró la denuncia y el juez archivó el caso

Al retirar la mujer la denuncia, la víctima manifestó que su marido no le había agredido con un palo de escoba y que la chica que va a ayudarles en las labores de la casa fue la persona que llamó a la Policía. Hortensia expresó entonces su deseo de que se archivara el procedimiento, puesto que no había vuelto a sufrir malos tratos.

Una de las pocas amigas íntimas de Hortensia, Felisa, contó además que su amiga Hortensia "lloraba todos los días porque estaba muy solita" y aseguró que si llega a ver al presunto asesino cuando fue detenido por los agentes de la policía "se lo carga".

En declaraciones a Europa Press, Felisa --quien llorando expresó que "la quería y conocía mucho"-- relató que el marido de Hortensia ya había propinado "una paliza de miedo" a una de sus hijas con anterioridad y por ello "no se extrañó" ayer cuando su marido le avisó de que un marido había matado a una mujer.

Hortensia lloraba todos los días porque estaba muy solita

"Ha sido un sinvergüenza. No hay derecho a que el marido haya hecho esto", apuntó. Al ver en la televisión a uno de los hijos de su amiga narrar lo ocurrido, Felisa empezó a encontrase "muy mal" porque cree que los hijos "podían haberlo evitado. "Ninguno de los hijos le han hecho caso. "Yo le pongo verde si le veo hablando en la televisión", matizó.

Del mismo modo, otro de los vecinos del edificio donde residía Hortensia indicó que los cinco años que lleva viviendo en el bloque "de la única manera que ha podido ver a Hortensia es llorando". "Iba al médico y siempre pidiendo pastillas. Los hijos lo debían de saber muy bien y debían de haberlo arreglado entre ellos", expuso.

Además, otro de los vecinos, Juan, tras contar lo "maravillosa" que era Hortensia porque "siempre iba bien vestida, bien educada, y con una atención divina" para todos, aseguró que su marido bebía "alcohol" y que haya pasado esto por su culpa.