Michael Shergold tenía tres hijos y una vida relativamente tranquila hasta que los servicios sociales británicos le hicieron saber que era padre de un niño de cinco años, Andrew, fruto de una relación anterior.

Me dicen que tengo un hijo del que no sé nada y que no podré verle

Le comunicaron que no podría ver nunca a ese hijo cuya existencia desconocía hasta el momento, y que el pequeño se encuentra gravemente enfermo.

Para colmo, le informan de que podría salvarle donándole uno de sus órganos, en una operación que pondría en peligro su propia vida, según publica el Daily Mail.

"Me dicen que tengo un hijo del que no sé nada y que no podré verle", declara Shergold, que subraya la "crueldad" de los servicios sociales.

No pudieron adoptar a Andrew

Michael y su esposa intentaron hacerse con la tutela del pequeño, al que su madre biológica dio en adopción, pero los juzgados no se lo permitieron porque Andrew ya se encuentra con otra familia.

Ahora, Michael tiene que decidir si quiere arriesgar su propia vida para salvar la de su hijo, al que no podrá ver nunca.