Fidel protagoniza una de las despedidas más dramáticas de 'MasterChef 8': "Esta experiencia ha sido lo peor de mi vida"

Fidel, en 'Masterchef'.
Fidel, en 'MasterChef'.
RTVE

Cuando un aspirante de un concurso es elegido para abandonarlo, suele ser uno de los momentos más complicados del programa. En esta ocasión de MasterChef 8, además, salieron perdiendo dos aspirantes. Y es que, por primera vez desde que comenzara su emisión, la organización del talent decidió alterar el método para expulsar a un concursante.

Tras una dura prueba en exteriores en la que los aspirantes tuvieron que cocinar para 100 pescadores de Bermeo (País Vasco), y donde hubo múltiples desencuentros en los equipos, ninguno de los dos grupos dejó satisfecho del todo al jurado, que se mostró muy crítico con los resultados.  

Sin embargo, sí distinguió la labor de Juana como lideresa del grupo azul, que resultó vencedor. Pero la alegría y el descanso les duró muy poco, ya que el programa decidió que, por primera vez, el equipo ganador cocinara en representación del perdedor.

José María, por haber ganado el segundo reto del programa, en la que se midió con Ana y Aleix de MasterChef 7 cocinando un cordero, obtuvo unos privilegios, y uno de fue elegir los ingredientes principales de los platos de la prueba eliminatoria. 

Hubo quejas entre los propios concursantes por el método elegido para la expulsión. "Lo respeto porque son las normas del programa, pero no es justo", dijo el aspirante coruñés Iván. El comentario que se repitió también entre muchos de los usuarios que comentaron el programa en las redes sociales.

Por su parte, Jordi Cruz sacó la cara por la organización, diciendo que no se trataba de una injusticia, sino de una situación real y probable, porque en los restaurantes "se trabaja así", y si hay que cubrir a un compañero, se hace "lo mejor que se puede"

La expulsión de Fidel

El hecho de cocinar para otro multiplicó la presión, por lo que concursantes como Sonsoles no pudieron evitar romper a llorar al final del cocinado. Finalmente y tras degustar los platos, el peor valorado fue el que había preparado Teresa en representación de Fidel: un corazón. Por lo tanto, el músico fue expulsado.

La concursante explicó, conmovida, que nunca antes había preparado algo similar: "Ni siquiera me gusta la casquería", se justificó. Por su parte, el jurado creía que no todo había sido culpa de ella, pues Fidel fue capitán del equipo perdedor en la prueba de exteriores, y por ello se arriesgaba a irse en la prueba. 

Sin embargo, esto no sirvió para calmar a Teresa, que lloró desconsoladamente: "Para mí, esta experiencia ha sido lo peor de mi vida, fallarle a un compañero es lo peor que me puede pasar. Esto me va a hundir a mí también, lo siento tanto... no es justo", dijo amargamente.

Fidel, de 36 años, decidió quedarse con la parte positiva: "No puedo recriminarle nada a Teresa, solo quiero ver una sonrisa en esa carita que tiene". Además, en Twitter ha querido dejar claro que la cocina no es lo único que le interesa: "Si TVE me pusiera en alguna serie, de reportero o algo parecido en algún programa... ¡yo estaría feliz, eh!", bromeó. 

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