El inesperado comentario de Juana sobre Michael, de 'MasterChef 8': "No es trigo limpio, nunca dice la verdad"

Michael, concursante de 'MasterChef 8', durante una prueba del programa.
Michael, concursante de 'MasterChef 8', durante una prueba del programa.
RTVE

Esta temporada del concurso continúa siendo una de las más tensas hasta la fecha. Tras el primer desafío de MasterChef 8, que consistió en poner a prueba las habilidades de los aspirantes a la hora de hacer frituras, José María y Ana resultaron ganadores, por lo que se retaron para conseguir el pin de la inmunidad. Pero no estaban solos: se les sumó Aleix, ganador de la anterior edición del talent culinario.  

El plato de José María obtuvo la mayor puntuación, quedando incluso por encima de Aleix, por lo que ganó una serie de privilegios. El primero fue tener un poder decisorio en la prueba en exteriores, que se desarrolló en Bermeo, "la capital mundial del atún". Así, el empresario mallorquín eligió a los capitanes de los dos grupos: Juana y Fidel. 

Al formar los equipos, uno de los últimos concursantes en ser elegido fue Michael, un profesor de inglés procedente de Estados Unidos, que finalmente fue a parar al equipo de Juana, que no mostró mucho entusiasmo al respecto e incluso le dijo a Fidel que debería haberle elegido él. "No le quería en mi equipo, que haga lo que pueda", comentó.

Después, comenzaron a cocinar. José María también tuvo la potestad de determinar qué menú haría cada grupo, y eligió el que consideró más fácil para el de Juana, en el que estaba él. Por su parte, Michael comentó que cree que formaron los grupos "según amistades" en lugar de fijarse en las habilidades a la hora de cocinar. 

El comentario de Juana

En una ocasión, mientras Samantha supervisaba los grupos, Juana hizo el amago de darle un abrazo, y dijo al oído de la juez "no es trigo limpio, no dice la verdad", señalando a Michael. El momento fue muy comentado en las redes sociales, sobre todo entre quienes no esperaban un gesto así de la segoviana, de 74 años.  

Mientras el equipo azul preparaba su menú, vertebrado por un marmitako, las alusiones al profesor de inglés fueron constantes. José María, por su parte, se quejó de que Michael, antes de comenzar la prueba, le exigió que no le "dirigiera la palabra" durante el cocinado, algo de lo que dio fe su compañera coruñesa Sara Lua. 

En su defensa, el aludido dijo que le habían malinterpretado, que simplemente buscaba que no le "pusieran nervioso" para trabajar bien. Sin embargo, y pese a todas las rencillas, el menú del equipo azul fue el mejor valorado tras servirlo a sus comensales, 100 pescadores del municipio vizcaíno. 

Pero no por ello se libraron de cocinar en la siguiente prueba pues, por primera vez en el formato, se cambiaron las tornas y cada miembro del equipo azul cocinó en representación de uno de los del grupo rojo. A Michael le tocó preparar el plato de Ana, al que llamó "Oh, caracoles".

Pese a no haber cocinado nunca ese producto, su resultado fue uno de los mejor valorados de la noche, y su representada Ana se salvó. Por ello, Samantha rompió una lanza a su favor, y dijo: "Me encanta Michael. Todos los que le ponéis a caldo por delante y por detrás deberíais aprender de él" . Y Michael tuvo una tregua.

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