Iñaki de Juana Chaos
Iñaki de Juana Chaos.

El ex preso etarra José Ignacio de Juana Chaos ganó en 2007 un total de 520 euros en concepto de derechos de autor por los dos libros que ha escrito para la editorial Txalaparta : 'La senda del abismo' y 'Días', que también ha sido traducido al euskera con el título de 'Egunak'.

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) fue la que pidió a la Sala el embargo

Así consta en la información que el director de la editorial, José María Esparza, ha remitido a la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional para comunicar que ha "ejecutado" el embargo de los derechos de autor de De Juana, acordado por este tribunal en enero de 2007 para hacer frente a las indemnizaciones a sus víctimas.

El embargo decretado por la Sala es por tres libros: 'La senda del abismo', 'Días' y 'Raíces de Roble', pero, sobre este último, el director de Txalaparta reitera: "les volvemos a repetir que ese libro no existe. Fue un proyecto de libro que se anunció, pero que nunca fue acabado, ni por lo tanto editado".

AVT pidió el embargo de los libros

Así, la liquidación correspondiente a 2007 de 'La senda del abismo' fue de 160,08 euros en concepto de derechos de autor por los 174 ejemplares vendidos a un precio de doce euros, cantidad de la que se deduce un porcentaje de 0,92 céntimos para el autor. Desde su publicación hasta 2007, De Juana ha vendido 3.694 ejemplares de esta obra, de la que la editorial hizo una tirada inicial de 4.800.

En cuanto a 'Días', De Juana ganó 333,56 euros por la venta de 538 ejemplares a 10,81 euros y por su versión en euskera, 'Egunak', ganó 26,46, siendo el total a liquidar por esta publicación 360,02 euros. De esta obra lleva vendidos 4.787 de los 5.163 ejemplares editados en castellano y 718 de los 1.014 publicados en euskera.

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) fue la que pidió a la Sala el embargo de los derechos de autor de estas publicaciones para conseguir que De Juana pagara con las ganancias de sus libros la indemnización a la que fue condenado por un atentado en el que murió un guardia civil el 9 de septiembre de 1985.