La Fiscalía de Sevilla pedirá el próximo lunes ocho años de cárcel para un estafador que, haciéndose pasar por fiscal o por abogado de un prestigioso bufete, consiguió que ocho personas le entregaran 380.000 euros destinados a comprar pisos en supuestas subastas judiciales.

La Fiscalía le aplica la agravante de reincidencia

El escrito de acusación explica que cuando la Policía registró el domicilio del acusado J.M.F.B. encontró en su armario una toga negra con puñetas bordadas, igual a la que usan los jueces y fiscales, y en la mesilla de noche un emblema bordado con la inscripción "Fiscal".

El acusado, según la Fiscalía, se hizo pasar en unos casos por fiscal y en otros por "abogado de un prestigioso bufete" para ganarse la confianza de sus interlocutores, que le entregaron distintas cantidades para participar en supuestas subastas judiciales de pisos.

Agravante de reincidencia

J.M.F.B., de 59 años, acumula en los últimos años un total de siete condenas firmes por delitos de estafa, por lo que la Fiscalía le aplica la agravante de reincidencia. Entre octubre de 2005 y el mismo mes de 2006, ocho personas le entregaron un total de 380.000 euros para tales subastas, si bien ninguna ha conseguido recuperar nada.

En uno de los casos, el acusado entregó a sus interlocutores un documento en el que figuraba él mismo como "letrado" que "dirigía" a la procuradora de los tribunales, y en otro utilizó un timbre de la Mutualidad General de la Abogacía.

Precisa el fiscal que ninguna de las víctimas recibió la vivienda prometida ni se les ha reintegrado su dinero, en un caso en el que figura como cómplice E.M.L.G., por aquel entonces compañera del acusado, que ingresó en su propia cuenta corriente 72.000 euros pese a conocer "la irregular forma en que J.M.F.B. obtenía esas importantes cantidades de dinero".