La Reina Sofía con Pilar Urbano
La Reina Sofía con Pilar Urbano, durante una de sus entrevistas. KORPA

Las confesiones de la Reina Doña Sofía a Pilar Urbano con motivo de su 70 cumpleaños en su libro La Reina muy de cerca han sembrado la polémica, sobre todo porque se declaró contraria a que la unión de gays se denomine matrimonio, al aborto, a la eutanasia y defendió que la religión se enseñe en las escuelas para explicar "el origen de la vida".

Las críticas no se han hecho esperar y muchos ha pedido a la Reina que no se pronuncie más sobre temas políticos y sociales. El libro, trae muchas más referencias políticas. Estas son algunas de ellas.

Sobre la sucesión del Rey

La periodista pregunta a la Reina si el Rey se ha planteado abdicar. Ella contesta: "¿Abdicar? ¡Nunca! El Rey no abdicará jamás". Insiste en que a un Rey ha de jubilarle la muerte. Según Doña Sofía "lo deseable" sería que el Rey muriera en su cama. Pero, "ni el Rey está cansado ni el Príncipe impaciente" asegura.

Doña Sofía es partidaria de la reforma en la Constitución necesaria para que una mujer pueda ocupar el trono. "De todos modos, el heredero existe: es mi hijo Felipe", apostilla, "y todavía no reina. Por eso digo que hay que hacer la reforma, pero sin prisas, despacito y buena letra".

Sobre los presidentes

La Reina hace un repaso sobre su relación con los presidentes de la democracia. De Adolfo Suárez dice que eran amigos, ella y el Rey, desde antes de que fuera presidente. Comenta en el libro la última visita a Adolfo Suárez, enfermo de Alzheimer.

  • "Adolfo iba, venía y hablaba sin decir nada con sentido. Nos dábamos cuenta de que se sentía a gusto, per nada más", describe la Reina. "Cruzaba miradas chispeantes y picaronas....¡El Adolfo de antes! Me levanté y mirándole de frente le dije: "¡Guapo!" A él le alegró. Puso cara de pillo (...) dio un brinco y me contestó: "¡Guapa tú!".
  • "Felipe González siendo republicano por familia y por ideología, fue no ya respetuoso, sino exquisito con la Corona". "Con Aznar hubo una relación fluida. ¿Faltas de empatía...? Aznar no fue antipático con nosotros. Tal vez algo en su aspecto, su expresión tan seria, no le ayudaba, pero su trato era muy correcto".
  • De Zapatero dice que es un presidente "joven, muy volcado en su tarea, nada superficial ni engreído. Tanto él como Sonsoles, su mujer, tienen un saber estar muy agradable".

También se pronuncia sobre la primera mujer ministra de Defensa, Carme Chacón: "¿Por qué no? Ha habido y hay ministras de Defensa en otros países".

Sobre líderes internacionales

En el libro Doña Sofía repasa su relación con innumerables líderes internacionales. De Ronald Reagan dice: "Lo considero el mejor presidente de (la historia de) los Estados Unidos. ¡El mejor!"; De los Clinton habla muy bien. Dice que con ellos ha conseguido una amistad. De Hillary lamenta que se hayan "ensañado" con ella, "la pintan como una mujer ambiciosa que utiliza la influencia de su marido en su propio beneficio. Yo no lo pienso así. En absoluto", aunque está ilusionada con la posibilidad de que un negro, Barak Obama, sea el próximo presidente de EE UU.

Sobre ideologías

En varias ocasiones la Reina dice que ella tiene poca libertad de expresión. Pero aquí sí da cuenta de sus opiniones y su ideología. "No soy feminista", dice. "No me gustan las cuotas en los cargos de dirección o gobierno. Quien valga que dirija, sea hombre o mujer".

Del comunismo dice: "Es un fiasco. Promete libertad y bienestar; pero indefectiblemente esclaviza y empobrece. Por decirlo cínicamente: no tiene futuro".

No hay que ser ni republicano ni monárquico, sino cons-ti-tu-cio-na-lis-tas

Preguntada por la afición de su marido a las cacerías internacionales, la Reina dice: "No me gustan las cacerías, ni los safaris, ni las monterías, ni las peleas de gallos, ni las corridas de toros. No me gusta que una persona mate a un animal por divertirse.

"¿Hacer sufrir a un toro en la plaza para que el público disfrute y unos cuantos hagan negocio? Que hagan lo que quieran, pero yo no lo comparto", dice.

Sobre la monarquía dice que "no hay que ser ni republicano ni monárquico, sino cons-ti-tu-cio-na-lis-tas". E insiste: "No hay que ser fanáticos de nada. ¡Ni de la monarquía!".