'Porque hay cosas que nunca se olvidan'
Fotograma del corto Porque hay cosas que nunca de olvidan. Archivo

Apabullante la realización de este corto (premiado en varios certámenes) del argentino afincado en España Lucas Figueroa, autor de películas como Boletos, por favor. La trama es sencilla: en 1950, unos niños napolitanos juegan al balón y estropean las plantas del jardín de una anciana. La plasmación visual que nos ofrece de esa historia es una especie de bucle entre planos que firmaría Orson Welles en Ciudadano Kane y humor salvaje y ópticas distorsionadas de Jeunet y Caro en Delicatessen.

Figueroa, que ha contado con un presupuesto increíble de ¡94.000 euros!, se permite el lujo de que colaboren famosos del mundo del fútbol como Fabio Cannavaro o Amedeo Carboni. La ambientación en el sur de Italia y unos personajes entre la inocencia y la maldad vengativa son motivo suficiente para que acudan a la mente los referentes mafiosos que por aquí nacieron y conquistaron, entre otras cosas, el cine.

España, 2008 / 13 min / Dir.: Lucas Figueroa / Int.: Fabio Cannavaro,
Amedeo Carboni / Se puede ver en fotogramasencorto.com