Las protagonistas de 'Sóloquiero caminar': Elena Anaya, Victoria Abril, Ariadna Gil y Pilar López de Ayala.
Las protagonistas de 'Sóloquiero caminar': Elena Anaya, Victoria Abril, Ariadna Gil y Pilar López de Ayala. REUTERS
La actriz es una de las protagonistas de Sólo quiero caminar, la nueva película de Agustín Díaz Yanes. López de Ayala, ganadora del Goya a la mejor actriz protagonista en 2001, interpreta en la película a Paloma, la más frágil de la banda de cuatro ladronas sobre la que gira la cinta de Yanes.


Como mi personaje en la película, soy un poco cobarde"

¿Cómo es Paloma, su personaje?
Tiene una prioridad: subsanar un error cometido en el pasado. Además debe enfrentarse a sus miedos, porque aunque sea valiente y una tía muy legal también es un poco antiheroína. Ha metido la pata alguna vez...

¿Tienen algo en común?
Como ella, soy un poco miedosa: interpretarla ha tenido algo de terapia. Fue bueno poder poner cosas mías en el personaje.  

¿Le permitió improvisar el director?
Sí, y me encanta. A 'Tano' (así llaman sus actrices a Agustín Díaz Yanes) le gusta mucho cambiar cosas durante el rodaje, algo que te hace sentir muy viva. Cada día de trabajo es diferente.

¿Cómo describiría a Díaz Yanes?
Como alguien muy decidido, pero también accesible: siempre que le necesitas está ahi para ayudarte. Le gusta mucho experimentar, y que los personajes vayan cambiando y cerrando la historia.

¿Cuándo decidió que la quería en la película?
Nada más terminar Alatriste me dijo que pensaba en mí para otro personaje. Halaga que te digan eso: no puedes decir después que no.

¿Qué pautas tenía para afrontar su personaje?
Más que con palabras, Tano me lo explicó a través de fotografías de mujeres. Tenía que buscar en sus rostros, en sus miradas y expresiones, lo que él quería en mi trabajo. Eso me ayudó a materializar y dar forma a sus pensamientos.

Gran parte del rodaje fue en México D.F. ¿Cómo fue la experiencia?
Es increíble, otro planeta. Fueron dos meses alucinantes. Nada más llegar nos 'encerraron' en un hotel, avisándonos de que era muy peligroso el mero hecho de coger un taxi en la calle. Pero necesito libertad, y pude pasear por la ciudad: me gustó su mezcla, la decadencia que desprenden muchos barrios pero, al mismo tiempo, las ganas de vivir de la gente. Creo que esa sensación está muy bien reflejada en la película. Los mexicanos son muy cariñosos, muy humanos. En lo profesional, el equipo era muy bueno. Se implicaron a muerte en el proyecto.

En la película hace un gran esfuerzo físico.
Así es: dos meses antes de comenzar el rodaje tuvimos que empezar a entrenar fuerte. En la película tenía que escalar, boxear, manejar armas pesadas... y que todo resultara creíble.

¿Es una película de heroínas?
Sí, pero de carne y hueso. No son personajes de cómic sino gente real. Su vulnerabilidad las hace muy humanas y creíbles, y eso es lo que más me gustó en el rodaje. Los sentimientos estaban a flor de piel. Esa es la locura de esta profesión: meterse en la piel de alguien y terminar creyéndote esa ficción.

En mi trabajo tienes que poner toda tu honestidad y tu verdad"

¿Se mete usted mucho en los papeles?
Es mi trabajo: comprenderlos, introducirme en su cabeza y su manera de entender la vida. Tienes que poner toda tu honestidad y tu verdad en ese viaje, aunque pueda ser muy complejo. Pero soy actriz: no me queda más remedio que hacerlo.

¿Cómo fue el trato con sus compañeras?
Muy divertido. Las relaciones que teníamos fuera del rodaje se reflejan después en la pantalla. Las cuatro hicimos piña y, durante todo el rodaje, nos tuvimos muchísimo respeto.

¿Qué le ha aportado Sólo quiero caminar?
Me ha hecho crecer y, a nivel interpretativo, interpretar un tipo de personaje que no había hecho antes. También he podido trabajar con gente a la que admiro desde hace muchísimo tiempo. Ha sido un lujo.

La violencia de género está muy presente en la cinta. ¿Qué puede decir sobre el tema?
Todos los días mueren mujeres por su valentía. Es algo parecido a lo que les pasa a los personajes de la película: sufren por su lealtad, principios y compromisos. Son fieles a sus ideas hasta el final. A pesar de todos los golpes que reciben, siguen peleando por lo que es suyo. Muchas veces, por desgracia, pasa lo mismo en la vida real.

¿Cómo recibirá el público la película?

Cada espectador tendrá su visión y su juicio. Pero creo interesante una historia de lucha y de luchadoras. De gente que pelea y lucha por algo que las han quitado.

¿Por qué los españoles critican tanto su cine?
Me disgusta reconocerlo, pero es verdad. Creo que en España hay mucho talento, mucha creatividad, pero no logramos convencer a los detractores. Creo que es un problema que viene de lejos: el cine español, por motivos políticos, ha estado demasiado tiempo coartado. El espectador se ha acostumbrado a pensar que todo lo que se hacía era igual. Habrá que hacerles cambiar de idea.

Usted lleva muchos años trabajando como actriz. ¿Cómo se ve ahora mismo?
Mientras vivo de este trabajo, sigo aprendiendo. Espero tener la oportunidad de seguir haciéndolo... Ha cambiado el trato del público. Al principio te persigue, se creen que les perteneces. Te agarran... y no me gusta que me agarren. No me gusta estar expuesta innecesariamente todo el tiempo. Y aquellos que creen que estarlo te facilita conseguir trabajo se equivocan: los directores te valoran por los trabajos que has hecho, no por la cantidad de portadas de revistas que ocupes.

¿Le influyen las críticas?
Sí. Los actores somos muy vulnerables a esos juicios. Procuro no enterarme mucho de lo que dicen, tanto si es bueno como si es malo. Si quieres conservar la perspectiva, creo que es lo mejor, porque leer determinadas cosas puede cambiar tu forma de hacer. Pero reconozco que siempre sienta mejor escuchar comentarios favorables.

¿Suele ver sus películas?
¡No, porque me muero de risa! Veo mis películas en los estrenos, en la promoción. Además, no me gusta darle demasiadas vueltas a lo hecho: en cuento termino una película, me desprendo de el personaje.

¿Qué busca en un guión?
Me siento una privilegiada porque puedo elegir: he de encontrar algo admirable en el personaje, algo con lo que conecte o que me interese descubrir. Me gustan aquellos guiones que cuentan algo importante, y a veces también he entrado en una película porque me interesaba su director. En realidad, para decir que sí siempre ha de darse un cúmulo de factores.