Mañueco pide al Gobierno un cambio de rumbo "rotundo" para acordar el estado de alarma con partidos y CCAA

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha asegurado que están "desconcertados" y "estupefactos" en la interlocución con el Gobierno de España, al que han pedido más esfuerzo y un cambio de rumbo "rotundo" y en "profundidad" para llegar a un acuerdo con los partidos políticos y las comunidades autónomas porque el estado de alarma puede ser un buen instrumento para la desescalada, pero necesita hacerse bien y cree que no hay ni "criterios claros" ni un "plan cierto" del Ejecutivo.

Fernández Mañueco se ha expresado así tras la conferencia de presidentes celebrada este domingo, en la que ha recordado que el objetivo del estado de alarma es "bien claro", defender la salud de las personas y la vida pero ha afirmado que tienen la "evidencia" de que no hay una "planificación" por parte del Gobierno, al que han reclamado en varias ocasiones los informes de expertos para el plan de desescalada.

El presidente de la Junta, que ha criticado la falta de coordinación con las comunidades autónomas y el hecho de que se enteren de las decisiones el día antes de las conferencias de presidentes por los medios de comunicación, ha incidido en la "imprescindible" colaboración que se debe tener también con los agentes económicos y sociales, algo que tampoco hay.

Así, ha afeado que se hable de "cogobernanza", que no hay, pero ante las restricciones que supone el estado de alarma, tanto para los derechos de los ciudadanos como para el ejercicio de las competencias de las comunidades autónomas, por eso es necesario un consenso con ellas y con los partidos porque es un instrumento que "puede ser eficaz y flexible" al planificar la desescalada, pero tiene que ser "sensata y estar bien hecha".

Fernández Mañueco ha añadido que se dan instrucciones para cumplir con la lucha y el control epidemiológico, el aislamiento, etcétera, y sin embargo "no se deja participar y ayudar en toma de decisiones", por ello ha pedido que el Ejecutivo central "cambie de rumbo de manera clara, rotunda y en profundidad" porque ha reiterado que el estado de alarma no puede ser un "cheque en blanco".

A este respecto, el presidente de la Junta ha insistido en que han pedido informes de expertos que justifiquen por qué la desescalada se debe hacer teniendo en cuenta el ámbito provincial, cuando la mejor forma de la desescalada son las zonas rurales, tras lo que ha apuntado el compromiso de la Junta con el mundo rural y abrir la España "interior, rural" mediante las zonas básicas de salud. En este sentido, ha señalado que no hará igual que el presidente del Gobierno y no ha querido adelantar la propuesta de desescalada que hará llegar este lunes al Gobierno el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea.

"No se confía en las comunidades autónomas para la ejecución de la desescalada", ha aseverado el presidente de la Junta, quien ha censurado que precisamente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, diga que la Atención Primaria va a ser fundamental en dicha desescalada y no se tengan en cuenta las zonas básicas de salud, que precisamente es su marco geográfico de atención.

A juicio de Fernández Mañueco, Sánchez está "poniendo difícil" la búsqueda del consenso y lejos de buscarlo ha dicho "todos conmigo o contra mí" y entiende que las fuerzas políticas se planteen el voto al estado de alarma si no se tiene en cuenta su opinión.

ZONAS BÁSICAS DE SALUD

El presidente de la Junta ha insistido en que las zonas básicas de salud son la mejor forma para liberar a las personas confinadas en la zona rural donde se cumplen los objetivos pactados y se podría hacer de una forma "más ágil y flexible", pero además se contaría con la implicación de agentes políticos como los alcaldes y otros colectivos, además de que se permite mayor control de la epidemia o trazabilidad de casos así como un más agilidad en el aislamiento en caso de ser necesario.

En concreto, ha apuntado que todas zonas básicas salud que día 11 lleven 14 días sin casos nuevos, que tendrían que pasar a Fase 1, a día de hoy serían 20 en Castilla y León, aunque ha explicado que esperarán a la decisión definitiva.

Por ello, cree que las comunidades autónomas deberían tener un papel "más fundamental" en la toma de decisiones, al igual que han tenido un papel "clave" en el peor momento de la crisis.

A este respecto cree que se pueden buscar fórmulas para que las comunidades, con los delegados del gobierno, actúen "de manera inmediata", sean más ágiles que el Gobierno para en caso de rebrote llevar a cabo un confinamiento en determinado municipio o territorio.

Además, ha recordado que la propuesta de las zonas básicas de salud que hace el Gobierno de Castilla y León tiene consenso político, científico y social, "es más progresiva y prudente de cara al futuro".

En cuanto a las fases de desescalada y la mayor salida de personas a la calle, ha pedido hacerlo con seguridad porque no habría "nada más peligroso" que una vuelta atrás y ha apelado a la solidaridad y a la responsabilidad individual, pero además ha llamado a la Delegación del Gobierno y a las subdelegaciones a que estén pendientes para que se controlen o eviten situaciones que no se desean, al tiempo que ha reconocido la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y las policías autonómicas y locales por su labor durante la crisis.

Fernández Mañueco ha asegurado que mantiene conversaciones "fluidas" todas las semanas con el líder de la oposición, también con los miembros del Diálogo Social, y tiene su apoyo en cuanto a las propuesta de las zonas básicas de salud.

En cuanto a los ayuntamientos que han anunciado la compra de test, el presidente de la Junta ha insistido en que lo mejor son las medidas de higiene y distanciamiento social porque los test "no son vacunas" y ha pedido a estos consistorios que si lo quieren hacer deben ponerse en contacto con los centros de salud y autorizar o pedir la autorización a este respecto.

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