Odisea de los hogares monoparentales: "Estábamos en la cuerda floja y la epidemia nos ha tirado al fondo del pozo"

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres Solteras, Carmen Flores.
La presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres Solteras, Carmen Flores.
FAMS

Conciliación, precariedad económica, ERTE, permisos laborales... Se han convertido en algunos de los protagonistas de la crisis desatada por el coronavirus y de las pesadillas de muchas familias españolas, especialmente de las monoparentales. En España hay casi 1,9 millones de hogares con un solo progenitor, de los cuales el 81% está encabezado por mujeres, que están encontrando verdaderas dificultades para salir adelante en esta pandemia.

De hecho, el 48% de las familias monoparentales encabezadas por mujeres afirma necesitar ayudas para hacer frente a la situación sobrevenida por la epidemia de COVID-19, y el 27% reconoce que no puede costear los gastos de alimentación. Todo ello según un sondeo realizado por la Federación de Asociaciones de Madres Solteras, cuya presidenta, Carmen Flores, responde a algunas preguntas a 20minutos

¿Cuál es la situación de las familias monoparentales encabezadas por mujeres en esta crisis, a tenor del sondeo?

Los resultados son los que temíamos, que hay muchas mujeres que necesitan ayudas. Cuando hay una falta de apoyo específico y no hay regulación estatal, como ocurre con las familias monoparentales, a la mínima crisis se produce una situación de alarma. Al no existir ayudas, viven al límite, día a día, con muy poca capacidad de ahorro. Estábamos en la cuerda floja y esta emergencia nos ha tirado al fondo del pozo.

¿Cómo les ha afectado desde un punto de vista laboral?

Hay un porcentaje que se ha quedado sin ingresos. Las empleadas del hogar, quienes tenían un contrato temporal, las que se encontraban en situación de economía sumergida... Todas ellas se han quedado en paro. Para las que conservan sus puestos y teletrabajan también es complicado. Trabajar requiere una concentración muy difícil de alcanzar con las interrupciones de los hijos. No es posible tener un rendimiento como si estuvieras en la oficina.

¿Qué proponéis respecto a esta conciliación?

Reinventarse. Tal vez que los campamentos cambien de características, por ejemplo. Podrían disminuir las ratios abriendo colegios públicos y privados. Todas las entidades deberían ponerse con ello y facilitar esos espacios. Y debería ser, además, un coste económico asumido por la Administración.

Un 27% de estas familias reconoce que no puede hacer frente a los gastos de alimentación. Es un porcentaje bastante alto...

Sí, pero hay que tener en cuenta que ha habido mujeres que han tenido que pedir reducción de jornada para cuidar hijos, por no poder conciliar, con la consiguiente disminución del salario. Y, además de la alimentación, está el problema del espacio en las viviendas y los suministros. Hay familias que no tienen ordenador y solo disponen de una tarjeta con datos para acceder a Internet. Muchas veces los niños no pueden ni hacer las tareas escolares.

El sondeo refleja también que muchas de estas familias sienten miedo al rechazo al ir a comprar con los niños en esta crisis. ¿Por qué?

El primer decreto del Gobierno decía que los niños no podían entrar en los establecimiento comerciales, pero no podemos dejar en casa solos a los menores de 12 años. Una compra que antes duraba 30 minutos te puede suponer ahora dos horas. No es viable. Muchas madres dicen que lo están pasando fatal, que se sienten culpables por exponer a los pequeños y acusan el rechazo de la gente. Esto es fruto de la invisibilidad y de pensar que tenemos una sociedad diferente de la que tenemos.

¿Cuáles son vuestras reivindicaciones en esta crisis?

Dos muy específicas: que se contemplen las necesidades de conciliación, para poder cuidar de los niños, y que se conceda un permiso retribuido al 100% qno recuperable. Si no va a haber colegio hasta septiembre, no se pueden sumar horas que luego haya que recuperar. ¿Cómo lo hacemos? ¿Con jornadas de 15 horas? Con guarderías y colegios cerrados estos días, las madres que trabajan han agotado vacaciones y permisos. ¿Y ahora, en verano, qué va a ocurrir?

¿Y el reconocimiento como colectivo vulnerable?

Es otra de nuestras reclamaciones para acceder a las ayudas que se implementen, como las relacionadas con la tecnología, la vivienda, los suministros...

¿Cómo veis el futuro?

El futuro lo vemos negro, no tenemos respuesta de cómo se van a implementar estas ayudas. Hemos encontrado situaciones dramáticas en cuestión de vivienda, por ejemplo. Veremos qué pasa más adelante con los desahucios y con quienes no han podido pagar el alquiler. Durante el estado de alarma se ha levantado una atención ciudadana, una voluntad, unas ganas de ayudar; pero, cuando acabe, todas estas mujeres sin empleo o las que han tenido que pedir permisos van a tener muchos problemas

Mostrar comentarios

Códigos Descuento