OVNIS, miedos y décadas de vídeos de publicación interesada: "Los EE UU nos han mentido durante muchos años"

El Departamento de Defensa autorizó el lunes la divulgación de tres vídeos, uno de ellos grabado por militares en 2004 y otros dos en 2015, de "fenómenos aéreos no identificados",
El Departamento de Defensa autorizó el lunes la divulgación de tres vídeos con "fenómenos aéreos no identificados",
El Departamento de Defensa autorizó el lunes la divulgación de tres vídeos, uno de ellos grabado por militares en 2004 y otros dos en 2015, de "fenómenos aéreos no identificados".

Las teorías de la conspiración y los conspiranoicos, así como simplemente la gente curiosa o con ganas de saber la verdad funcionan en un doble sentido: por un lado, como revulsivos para sacar a la luz secretos, haciendo preguntas incómodas y dudando de la versión oficial. Pero esas mismas ganas de creer en lo extraordinario son utilizadas de forma interesada por los gobiernos e instituciones de índole suboficial para camuflar, precisamente, la verdad.

Esta semana el Departamento de Defensa de los EE UU ha publicado en la página de la Ley de Libertad de Información (FOIA) de la Marina tres vídeos que ya se conocían y que datan de entre 2004 y 2015, de cámaras térmicas de caza de combate en los que se ven objetos que se mueven con sorprendente velocidad por el cielo. No se sabe qué son y por eso son llamados OVNIS (UFO en inglés): Objetos Volantes No Identificados.

Son vídeos que no son nuevos, son conocidos y circulan por internet desde 2017, cuando la organización llamada To The Stars Academy los difundió, atribuyéndolos a fuentes de la Marina de los Estados Unidos.

Lo que convierte en noticia a estos vídeos es que el Pentágono (el edificio militar sede del alto mando del ejército de EE UU y por extensión, el Departamento de Defensa) los ha autentificado, haciéndolos oficiales.

“Esas imágenes fueron tomadas por aviones del USS Nimitz”, hace ver el investigador, escritor, Premio Planeta y bestseller mundial Javier Sierra, que añade que “se filmaron en las costas de San Diego, en California y son imágenes de cámaras térmicas. Se sabe por la información del cuadro de mandos de la pantalla que había rachas de viento de 200 km/h y el aparato que aparece cambia de trayectoria y se mueve con total tranquilidad”.

Javier Sierra, durante la presentación de una nueva temporada de 'Otros Mundos', en Movistar+.

javier sierra

  • Javier Sierra (Teruel, 1971) es escritor e investigador especializado en historia y en los detalles ocultos, en los misterios sin resolver. Ganó el Premio Planeta en 2017 con El Fuego Invisible. Además de en la literatura ha trabajado en radio y televisión, como en 'Otros Mundos', de Movistar +. Es autor de diez obras, seis de ellas novelas de gran éxito internacional. Algunos de sus títulos son 'La cena secreta', 'La dama azul', 'El ángel perdido', 'El maestro del Prado' o 'La pirámide inmortal'.

Así que sí: es un OVNI. “Se pueden descartar teorías como la de que era un ensayo de dron volando a 30.000 metros. No es un dron que se moviera así en el 2004”, insiste Sierra, que es el creador y conductor del programa Otros Mundos, una hipnótica serie documental de Movistar+ sobre asuntos como el que tratamos en este artículo, entre otros muchos misterios.

El investigador pone de manifiesto que son “aparatos de naturaleza tecnológica, esa es la clave. No sabemos si son extraterrestres, obvio. No sabemos si son de una superpotencia, pero sí que son tecnológicos”, algo muy significativo, porque “Estados Unidos sabe que son objetos de alta capacidad tecnológica que no han podido asociar ni a los rusos, ni a los chinos y a ninguna otra potencia”.

El Departamento de Defensa autorizó el lunes la divulgación de tres vídeos, uno de ellos grabado por militares en 2004 y otros dos en 2015, de "fenómenos aéreos no identificados",

La portavoz del Pentágono, Sue Gough, aseguraba que “después de una revisión exhaustiva, el departamento [de Defensa] ha determinado que la publicación autorizada de estos vídeos no clasificados no revela ninguna capacidad o sistema sensible”. O sea, que no muestra nada que el Pentágono no quiera que se vea, como la propia tecnología o sistemas de su ejército. 

Además, estas imágenes “no inciden en ninguna investigación posterior de incursiones en el espacio aéreo militar por parte de fenómenos aéreos no identificados”. Estos sucesos no serán investigados.

Pero esa especie de desinterés, esa desafección hacia la aparición de vídeos en los que pilotos de combate experimentados gritan cosas como “¡Mira esa cosa” o “¿Qué demonios es eso?”, podría ser más bien fingida, o aún más, deliveradamente con apariencia fingida.

El Departamento de Defensa autorizó el lunes la divulgación de tres vídeos, uno de ellos grabado por militares en 2004 y otros dos en 2015, de "fenómenos aéreos no identificados”,

“Lo que está de fondo es una cuestión histórica. El Gobierno de los EE UU tuvo un programa oficial de identificación OVNI desde 1947, desde el famoso Caso Roswell y hasta el año 1969. Ese proyecto tuvo varios nombres, el más famoso fue el de Libro Azul”, rememora Javier Sierra, escritor que lleva décadas volcado con la ufología desde el rigor y la documentación.

En 1969 un informe de la Universidad de Colorado determinó que los fenómenos OVNI no eran una amenaza para su seguridad nacional y como entre el 47 y el 69 no se había aportado ningún conocimiento científico o tecnológico relevante y “se dijo que no merecía la pena seguir investigado”, pone de manifiesto Sierra.

Lo que ha ocurrido con estas filmaciones, que aparecen en 2017, es que “se acompañan de una información muy interesante y es que, que sepamos, entre 2007 y 2012 existió un proyecto de investigación OVNI dentro del Pentágono. El proyecto se llamaba Programa de Identificación Avanzada de Amenaza Aerospacial” (AATI por sus siglas en inglés).

Ese programa tenía un presupuesto secreto de 22 millones de dólares. Apenas calderilla si lo comparamos con los 600.000 millones del presupuesto de Defensa de EE UU, pero sí: había una oficina en el Pentágono dedicada a investigar a los OVNIs. “Así que el Gobierno de los EE UU nos ha mentido durante muchos años sobre el tema OVNI. En el 69 no cancelaron todas las investigaciones, siguieron financiando programas”, manifiesta Javier Sierra.

Y, si eran vídeos de 2004 y se conocieron en 2017… ¿Por qué el Pentágono decide desclasificarlos justo ahora?

“Esto responde a una estrategia de carácter psicológico. Estamos ahora con la mirada puesta en otro tipo de miedos, como el del COVID-19, que en EE UU está siendo muy serio y lo que están haciendo es distraernos”, opina el investigador.

Sierra recuerda que en el año 1952 se creó el Panel Robertson, un grupo de expertos que reunió la CIA para hablar del tema OVNI y “una de las cosas que más les preocupaba en el 52 era el uso que se pudiera hacer del tema OVNI como arma de guerra psicológica”.

Cabe recordar que en el año 1938 había tenido lugar la radiodifusión de la ficción La Guerra de los Mundos, narrada por el director Orson Welles, y que, anunciando que había llegado una invasión alienígena, causó el pánico entre los oyentes.

“Se dieron cuenta de que se podía crear pánico colectivo o manipular a la población y sus preocupaciones dando determinadas informaciones. Ahí nació una estrategia que ha sido siempre efectiva en occidente: hablar de OVNIS siempre despierta la imaginación y genera titulares, desviando la atención de otras cuestiones. Y lo tienen como un conejo en la chistera y lo sacan cuando les parece bien. Y ahora les ha debido parecer bien”, sentencia Sierra.

Los más escépticos con el asunto de las apariciones OVNIS siempre ponen el mismo y lógico pero: sólo hay imágenes de baja calidad, lejanas, poco reveladoras.

“Estas imágenes son las imágenes que nos han dado a nosotros. Y si existen estas hay otras imágenes y de muchísima mejor resolución, no cabe la menor duda. A nosotros nos dan las migajas”, revela el escritor.

“Pero esto siempre ha sido así. En España se han filmado OVNIS y los han filmado aviones de combate y esas imágenes nunca se han desclasificado, se han perdido misteriosamente, probablemente camino de Estados Unidos”, afirma Sierra.

Así, parece que hay “una política de desclasificar, pero aquello que no resulte incómodo”. La reticencia de los organismos militares y oficiales a reconocer estos sucesos no es del todo sincera. “Obedece a que a ellos les viene bien jugar a este juego del conejo en la chistera”.

Durante muchos años y a fecha de hoy el tema OVNI se ha utilizado para encubrir realidades mucho menos misteriosas, pero mucho más secretas. La CIA hizo público hace unos años un informe que reconocía que buena parte de los avistamientos OVNI de los años 50 y 60 eran pruebas del avión SR 71 (Blackbird) y del U-2, aviones espía del ejército de los EE UU que eran capaces de realizar vuelos estratosféricos.

“Ellos usaron el tema OVNI cada vez que estos aviones eran avistados por error. Ellos mismos corrían el rumor en la prensa de que eran OVNIs y así nadie pensaba ya que eran aviones militares. También se ha usado para encubrir vuelos con transporte de armas nucleares. Cuando no querían dar planes de vuelo, decían que aquello era un OVNI y ya todo el mundo se quedaba conforme y atrapados en el misterio”, aporta el investigador.

Así que esa ambigüedad que mantienen las autoridades está “muy estudiada, porque les resulta práctico”. A partir de ahí... es cuestión de creer o no. 

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