Agentes de la Ertzainetxea de Muskiz detuvieron ayer en Ortuella a un joven de 23 años de edad, por un presunto delito de violencia de género. El varón agredió a su compañera sentimental e intentó que no llamara a la policía vasca para pedir ayuda.

Finalmente fue la propia víctima la que consiguió marcar el número "112" de emergencias para aportar los datos básicos, antes de que el presunto agresor le arrancara el teléfono de las manos. De inmediato, una patrulla se dirigió al domicilio de Ortuella desde donde procedía la llamada de auxilio.

Consiguió llamar al "112" antes de que el agresor le arrancara el teléfono de las manos
Los ertzainas escucharon gritos al llegar al portal y al rellano de la vivienda. Les abrió la puerta un varón y en el interior una mujer lloraba. La joven les manifestó que había discutido con su compañero sentimental y éste comenzó a agredirle mediante golpes en la cabeza y en la cara. Según su testimonio también le agarró por el pelo y le arrastró por el pasillo de la vivienda.

En el transcurso de los hechos, cuando la mujer pretendía llamar a la Ertzaintza, el varón le quitó el teléfono móvil y lo arrojó contra el suelo, intentando asimismo que no utilizara el teléfono fijo, aunque al final pudo realizar el aviso. Los agentes observaron en el suelo restos de la carcasa del móvil y restos de cristales de algún tipo de adorno.

La víctima recibió atención médica en el hospital de Cruces. Por otra parte, la patrulla detuvo al presunto agresor por un delito de violencia de género. El joven ha sido puesto a disposición del Juzgado de guardia de Barakaldo.

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