Dos médicos chinos despiertan del coma con la piel negra tras padecer coronavirus

Dos médicos chinos despiertan del coma con la piel negra tras padecer coronavirus.
Dos médicos chinos despiertan del coma con la piel negra tras padecer coronavirus.
China Beijing TV

La búsqueda de un tratamiento efectivo contra el coronavirus se ha convertido en los últimos meses en una carrera contra el tiempo y está centrando los esfuerzos de la comunidad científica. Mientras tanto, se emplean fármacos que parecen ayudar en la cura de la enfermedad, pero cuyos efectos secundarios no están del todo claros. Así, dos médicos de Wuhan han despertado del coma con la piel negra tras padecer COVID-19.

Se trata de los doctores Yi Fan y Hu Weifeng, ambos de 42 años y en primera línea durante el brote de coronavirus en el Hospital Central de Wuhan en enero. Los dos han despertado del coma inducido con un curioso efecto secundario: tienen la piel negra. Los expertos sospechan que puede deberse al empleo en el tratamiento de la cloroquina, un antimalárico, que habría provocado a los dos facultativos problemas hepáticos, responsables del oscurecimiento.

Un síntoma común de los problemas hepáticos es la ictericia, que proporciona a la piel y los ojos un tono amarillento. El color marrón es más infrecuente, pero también puede producirse, por lo que los científicos apuntan que esta hiperpigmentación obedecería a un daño en el hígado producido por la cloroquina. No obstante, los doctores que los están atendiendo esperan que ambos recuperen su color habitual cuando este órgano vuelva a funcionar correctamente. 

La cloroquina es un fármaco que se emplea para tratar y prevenir la malaria, aunque también puede usarse contra el lupus o la artritis. También es una de las sustancias utilizadas contra el coronavirus, si bien la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) advierte de los posibles efectos secundarios (como aceleración del ritmo cardíaco). "Actualmente ningún ensayo clínico controlado y aleatorizado ha demostrado la eficacia en pacientes con COVID-19", han publicado en su página web.

En primera línea en Wuhan

Tanto Yi Fan como Hu Weifeng trabajan en el Hospital Central de Wuhan con Li Wenliang, el primer médico que dio la voz de alarma sobre el coronavirus y que murió de COVID-19 el pasado 7 de febrero. 

El doctor Yi, cardiólogo, ha permanecido conectado a una máquina de soporte vital llamada ECMO durante 39 días. Ahora, aunque todavía no camina y sufre pesadillas, se encuentra bien

Las condiciones de Hu son más graves. Este urólogo ha permanecido encamado durante 99 días y su estado de salud es todavía precario

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