Un documental sobre los enfermos mentales se cuela en la Sección Oficial

  • Abel García dirige esta película de 130 minutos.
  • Fue grabada durante dos años en un hospital catalán.
  • Sus protagonistas son enfermos y médicos.
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El director, en el centro, junto a los productores de la película.
El director, en el centro, junto a los productores de la película.
ICAL

Aunque su sitio tradicional es la sección Tiempo de Historia, un documental sobre los enfermos mentales ha conseguido colarse en la Sección Oficial a concurso para ofrecer a los espectadores una visión sobre la enfermedad mental y todos las que lo sufren.

"No queríamos contar historias tremendas, sino mostrar que los esquizofrénicos también son personas. Nuestra intención ha sido quitarle drama a esta enfermedad", aseguró el director de Una cierta verdad, Abel García.

Para conseguirlo, el cineasta se coló en los interiores de un hospital de enfermos mentales de Cataluña durante dos años. "Era el tiempo mínimo para conseguir la confianza de los enfermos y poder grabarles en situaciones totalmente reales", añadió.

Aunque con un metraje algo excesivo, Una cierta verdadconvenció a los espectadores que recibieron con aplausos la historia de tres enfermos esquizofrénicos y el trabajo de los médicos que los tratan.

"El mayor problema de esta dolencia es que la mayoría de los que la sufren no reconoce que es un enfermo", afirma uno de los protagonistas de la cinta. Momentos duros, que se ofrecen dentro de un contexto para demostrar que el trato con este tipo de pacientes no es siempre así, se unen a otros que, a pesar de ser el delirio de una persona, consiguen hacer reír.

Uno de los que más consiguen sacar la sonrisa con sus historias es Javier, el enfermo que más protagonismo cobra a través de sus diálogos con un psiquiatra que intenta convencerlo de que retome la medicación para no tener crisis.

"No entiendo la razón. ¿Por qué yo tengo que medicarme e ir a revisiones?, ¿a los médicos también los revisan? Porque yo creo que la doctora está loca y me está dando una medicación que me provocará un infarto cerebral", afirma este enfermo.

El trabajo de los psiquiatras, sus reuniones y su visión sobre los enfermos y cómo mejorar su vida completan un trabajo en el que también hay historias de esquizofrénicos que llevan una vida normal y han conseguido adaptarse a su medicación.

"Hay que darse cuenta de que ésta es una enfermedad cercana. A los enfermos se les suma el sufrimiento de tener esquizofrenia con no poder hablar de ello para que la sociedad no les discrimine. Queremos acabar un poco con eso", finalizó García.

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