Sanidad rechaza contabilizar al menos otros 8.500 fallecidos que reconocen las comunidades autónomas

Exterior del Palacio de Hielo de Madrid, donde está habilitada una morgue excepcional desde el 23 de marzo.
Exterior del Palacio de Hielo de Madrid, donde está habilitada una morgue excepcional desde el 23 de marzo.
JORGE PARÍS

Las muertes que ha provocado el coronavirus representan una de las pocas certezas que tenemos de la enfermedad y, sin embargo, nadie es capaz de dimensionarla con exactitud. Desde hace días, aparecen cifras de fallecidos que no concuerdan con las que facilita el Ministerio de Sanidad a diario.

La contradicción más reciente se ha dado en Cataluña. El miércoles, la Generalitat decidió empezar a informar de las muertes basándose en datos de las empresas funerarias, un cambio de criterio que incluía los decesos en hospitales, residencias y domicilios. El nuevo método afloró 3.212 víctimas más de las que había notificado el ministerio y elevó el número de fallecidos a 7.097. El president Quim Torra defendió que el cambio permite conocer "de una manera más clara" el zarpazo de la pandemia y manifestó su deseo de que se aplicara en el resto del Estado. La respuesta del ministro de Sanidad no tardó y fue negativa.

"España está cumpliendo con una definición de caso muy estricta en línea de lo que dictan la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades", señaló Salvador Illa, "se computa a toda persona que sea diagnosticada positivamente de Covid" y luego fallezca. "Otro tipo de consideraciones no estarían en línea", aseveró.

En este sentido, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, señaló que es necesario seguir el criterio de la OMS "para que todos los países hablemos de lo mismo", además se mostró segura de que cuando acabe la pandemiahabrá muchos expertos que hagan estudios sobre mortalidad indirecta y otras variables.

El Ejecutivo ya respaldó el sistema cuando el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha señaló que en marzo las licencias de enterramiento que libran los registros civiles arrojaban 1.921 casos sospechosos y en Sanidad constaban 956 fallecidos. En marzo se tramitaron en esta región 3.319 licencias de este tipo, según el primer organismo que señaló los desfases a la hora de contabilizar las vidas que ha segado la pandemia, que además apuntó que esta mortalidad era extraordinariamente alta, ya que en 2019 se produjeron 1.691 muertes.

Esta semana, el consejero de Sanidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero señaló en la Asamblea regional que había al menos 3.449 muertos con Covid-19 o síntomas que no constaban en los datos del ministerio porque habían fallecido en residencias, domicilios o en la vía pública. Apuntó, además, que era una estimación a la baja porque la fuente de los datos era un área técnica que por exigencias administrativas lleva cierto desfase. Con estos datos sobre la mesa, fuentes deel Ejecutivo madrileño estiman que hasta el momento podrían haber muerto por coronavirus en Madrid al menos 10.326 personas, entre positivos, diagnosticados o con sospecha, en hospitales, residencias, viviendas y en la vía pública.

Las cifras facilitadas en Cataluña, Castilla-La Mancha y Madrid arrojan más de 8.500 fallecidos con sospechas de Covid-19 que no estarían incluido en los informes oficiales. Este jueves, Fernando Simón admitió que la cifra real de fallecidos "es difícil de conocer"

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