Horario de invierno
Con el cambio anochecerá antes y amanecerá más temprano.

En la madrugada del sábado al domingo se habrá cambiado la hora (a las 3.00 de la madrugada había que poner las 2.00) dando paso de esta manera al nuevo horario de invierno. De esta manera anochecerá antes y amanecerá más temprano con el único objetivo de disfrutar de más horas de luz solar y consumir menos energía.

Pero, ¿qué consecuencias tendrá sobre nosotros? Uno de cada tres españoles dice que el cambio al horario de invierno le afecta negativamente y que sufre alteraciones en el sueño, cansancio y dificultades para levantarse por las mañanas, según un estudio de Philips de 2007.

Fuentes médicas consultadas explican que el cambio provoca "sólo sensación de desorientación en el tiempo por la mañana y por la noche" y a veces un poco de ansiedad; dura de 48 a 72 horas en personas sanas. A la gente con "alguna patología o mayor sensibilidad les puede alterar más".

La clave del posible efecto del cambio horario sobre la salud -o, mejor dicho, sobre el bienestar temporal- está en los llamados ciclos circadianos. En la naturaleza, la luz actúa como gran regulador de los procesos cíclicos, desde la vigilia y el sueño a los alimenticios, hormonales o incluso los defecativos.

Las molestias por el cambio al horario de invierno se resuelven en pocos días:

Posibles efectos

  • Entre la población sana, las personas de conducta vespertina, en contraposición con las diurnas, son quienes mayores problemas de adaptación presentan con respecto al nuevo horario.
  • Las personas que padecen migrañas y jaquecas son las que más frecuentemente se ven afectadas.
  • Lo mismo ocurre con pacientes bipolares o con tendencia a la depresión.
  • En la mayor parte de los casos el efecto más notable es una agudización temporal de los síntomas. Esta fase aguda, no obstante, remite a los pocos días y raramente se considera grave.
¿Qué hacer?
  • Según una guía publicada por la Academia Americana de Medicina del Sueño, consisten en modificar ligeramente la hora de acostarse (con 15 minutos en los cuatro días previos basta)
  • Reajustar el horario de comidas, evitar las siestas, comer de manera apropiada, beber mucha agua y mantenerse físicamente activo,
  • Tener cuidado al conducir el día del cambio de horario
  • Evitar recurrir a la cafeína por la mañana y al alcohol por la noche.