Comunidad Valenciana

Hosteleros, floristas y fotógrafos buscan fórmulas para sobrevivir a "aplazamiento" de su 'temporada alta'

Los sectores de la hostelería, fotografía y flores han visto como la pandemia del coronavirus ha dejado en el aire su "temporada alta". Es justo a partir de marzo cuando sus negocios viven su mejor momento gracias a festividades como las Fallas, Semana Santa o el Día de la Madre y el auge de bodas, comuniones y bautizos que han quedado "aplazadas" a expensas de la evolución del Covid-19.
Boda
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HOTEL BOTÁNICO - Archivo

La crisis sanitaria ha abierto una "herida" en estas actividades, que se dotaban de liquidez estos meses para sobrevivir a otras épocas del año. En su mayoría, las celebraciones se han dejado para más adelante pero, mientras, buscan fórmulas de resistencia como la venta online de flores, que se ha disparado un 200%, la recolocación de eventos en otras fechas manteniendo condiciones, o aprovechan para formarse y diseñar campañas de cara al retorno al trabajo.

Desde la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunitat Valenciana (CONHOSTUR), su presidente, Manuel Espinar, ha ofrecido una radiografía de un sector "paralizado" y golpeado en 2020 por el temporal de la DANA, por la anulación de las Fallas y, finalmente, por el cierre decretado con el estado de alarma en marzo, un mes que supone entre el 30-35% de la facturación de los locales, con las Fallas y la Semana Santa.

A ello se suma la suspensión de bodas y comuniones de abril, mayo y junio, que el Arzobispado ha recomendado dejar, al menos, para el otoño. En problema, ha apuntado Espinar, es que "septiembre y octubre ya eran meses cargados de bodas", con lo que hay una "limitación de espacios" disponibles para acoger comuniones. De hecho, calcula que el 50% de las familias tendrá que buscar de nuevo local para la celebración.

Las bodas se están trasladando también, tanto a nuevas fechas de este año como para 2021. Para los establecimientos que las acogen esto puede generar una pérdida de aproximadamente el 40% de la facturación, ya que se van a nuevas fechas que se hubieran copado igualmente, ha explicado Espinar.

El responsable de CONHOSTUR ha advertido de la "herida" en el sector que está provocando la pandemia. En su opinión, la hostelería será de los últimos sectores en abrir e incorporarse al mercado, conforme la gente vaya "cogiendo confianza" por lo que ha reclamado "medidas de acompañamiento".

Para entonces, Espinar ha avanzado que el sector va a implantar "procedimientos extra" que den garantías de seguridad y que el retorno se producirá de forma escalonada y lenta, empezando a trabajar con "aforos más limitados" hasta que la situación se vaya normalizando.

A la sensación de "miedo" al contagio, se suma que muchos habrán perdido poder adquisitivo con la crisis debido a los ERTE o los cierres de su propio negocio, situaciones que impactarán en la hostelería. Según Espinar la normalidad no se espera hasta la Semana Santa de 2021.

También el sector de las flores sufre una situación "desoladora". Este negocio va "a golpes" y marzo, abril y mayo son meses de socializar, de festividades, efemérides y celebraciones y que suponen cerca de la mitad de su facturación de todo el año, ha explicado a Europa Press Gabriel Lliso, miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Floristas (AEFI) y delegado por Valencia.

Lliso, ha lamentado la "inseguridad jurídica" y la "improvisación", a su juicio, a la hora de gestionar esta crisis cuya recuperación augura "más lenta" para las floristerías. "La gente optará antes por ir a tomarse algo", ha señalado. No obstante, si se permite a estos establecimientos abrir antes que al resto, cree que puede haber un "pico de recuperación" con aquellas personas que vayan a ver a familiares y, después del tiempo confinados, les lleven una flor.

LA VENTA DE FLORES ONLINE SE DISPARA UN 200%

Las únicas floristerías que resisten son las que cuentan con venta online, una vía que se ha incrementado en un 200%. Sin embargo, "muy poquitas" incluyen esta modalidad.

Uno de estos ejemplos de resistencia es 'floresnuevas.com'. A través de su web distribuye a toda la península. "Por la distancia, la gente que no puede ver a sus familiares recurre mucho a enviarle flores", ha explicado a Europa Press, Javier Medina, CEO y gerente del negocio.

De hecho, sus ventas online se han disparado un 200%. "Es casi como una campaña de San Valentín diaria", ha apuntado. En su caso, para las bodas y comuniones que se han "pospuesto" está ofreciendo a la clientela mantener mismas condiciones y precio cuando se retomen.

Y mientras la situación vuelve a la normalidad, floresnueva.como prevé "reorientar las funciones" de la plantilla en la preparación y reparto de los pedidos online, una modalidad que augura que traerá cambios en las floristerías.

OTOÑO, UN "PROBLEMA DE CUELLO DE BOTELLA"

Para los estudios de fotografía también el coronavirus ha llegado en una época "clave", al inicio de las Fallas y de la temporada de comuniones y bodas. Ahora "los ingresos son cero", ha explicado a Europa Press Ángel Belmar, gerente de Belmar Fotógrafos.

Por una parte ha valorado que tanto las bodas como las comuniones no se han cancelado, sino que se "desplazan" a nuevas fechas, pero también ha advertido de un "problema de cuello del botella", sobre todo en otoño, cuando las celebraciones se van a "superponer".

En todo caso, el fotógrafo se mantiene positivo. "Los españoles somos muy de fiestas y la gente va a seguir haciendo", ha augurado. Esta parte del negocio fotográfico de hecho, es su "motor", representa entre el 70 y el 80% de actividad, ha precisado.

Así, aunque el 2020 no será un año de beneficios, confía en "sobrevivir seguro" y aprovechar este tiempo para más formación, preparación, más contacto -telemático- entre la plantilla y buscar cuotas de mercado.

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