Asociaciones de inmigrantes reparten material sanitario y comida durante la crisis del coronavirus

Miembro del Sindicato de Manteros fabrica una mascarilla.
Miembro del Sindicato de Manteros fabrica una mascarilla.
Joel Kashila

Numerosas asociaciones de personas inmigrantes de Barcelona han creado redes de solidaridad para fabricar y donar material sanitario, repartir comida y hacer aportaciones económicas a quienes se ven más perjudicados por la crisis del coronavirus.

Organizaciones como el Sindicato de Manteros, el Centro Islámico del Clot, Mujeres Migrantes Diversas o la Red de Cuidados Antirracista se han volcado en la ayuda y el acompañamiento a las personas más vulnerables que sufren aún más las consecuencias de la pandemia.

Sindicato de Manteros

El Sindicato de Manteros de Barcelona utiliza su tienda para fabricar batas, mascarillas y gorros de protección. Por otra parte, sus miembros han creado un banco de alimentos y reparten productos de primera necesidad a 154 familias.

“Estamos muy contentos de tener esta oportunidad para servir a la ciudadanía y contribuir a la sanidad de este país”, comenta Aziz, portavoz del sindicato, en un vídeo de Europa Press. “Son momentos difíciles para mucha gente, sobre todo para el colectivo mantero, ya que sólo depende de la calle para subsistir”, continúa.

Centre Cultural Islàmic del Clot

El Centre Cultural Islàmic del Clot también ha querido mostrar su apoyo y solidaridad y, desde el pasado 16 de marzo, reparten mascarillas a vecinos, hospitales, residencias de mayores, centros de menores y trabajadores que mantienen su actividad, entre otros.

“A diario recibimos llamadas de particulares o empresas para donar telas, personas que ofrecen su máquina de coser para hacer mascarillas desde casa y todo con un sentimiento de hermanamiento y agradecimiento mutuo que alimenta y permite que esta iniciativa voluntaria se mantenga igual de activa que el primer día”, explican en un comunicado.

Mujeres Migrantes Diversas

La asociación Mujeres Migrantes Diversas ha organizado una caja de resistencia para las trabajadoras del hogar que, debido al confinamiento, están sufriendo una mayor precarización de sus puestos de trabajo.

Bajo el lema ‘Cuida a quien te cuida’, han iniciado una colecta para paliar las situaciones en las que muchas se encuentran: despidos, impago, internamientos en las casas de los empleadores sin respetar las horas libres o el cuidado de enfermos de COVID-19 sin las mínimas medidas de protección necesarias.

“Frente a los graves efectos económicos y sociales que se avecinan, una vez más, somos las mujeres migradas y racializadas las que pagaremos con nuestros cuerpos las consecuencias más duras de esta situación”, denuncian. 

"Las medidas anunciadas por Pedro Sánchez no tendrán impacto en nuestros ingresos ni condiciones laborales porque estamos fuera del régimen general", aseguran.

Red de Cuidados Antirracista

La Red de Cuidados Antirracista es una organización formada por personas migrantes y de género disidente que luchan contra el racismo estructural. Se caracterizan por su activismo político y por brindar apoyo y cuidado mutuo entre las comunidades más desfavorecidas.

“El estado de alarma impulsado el pasado 15 de marzo ha empeorado las condiciones ya precarias de los colectivos más vulnerables”, asegura Joni, una de las muchas personas que forman esta red. 

“Tenemos una cuenta bancaria, un Paypal y unos lugares donde recibimos alimentos. De ahí procedemos a organizar bolsas y planificar rutas para su distribución. También enviamos unos bonos de dinero para las personas más necesitadas”, cuenta.

Multados por repartir comida

El 31 de marzo, durante uno de estos repartos de comida, la Guardia Urbana de Barcelona paró a quienes estaban llevando a cabo la distribución y les interpuso una denuncia por un delito de desobediencia.

“Les entregamos nuestros pasaportes junto a la autocertificación facilitada por la Generalitat. Nos dijeron que no era suficiente y que necesitábamos un aval jurídico. Les comunicamos que del reparto dependía la alimentación de 8 familias, que además llevaban días esperando, pero no mostraron una mínima empatía con la situación”, explica Joni.

Aún no conocen el importe total de las multas, pero podría alcanzar los 60.000 euros. “El Ayuntamiento se ha comprometido públicamente a anular las multas, pero no deja de ser el mismo que se proclama antirracista, pero manda a perseguir a los manteros en el espacio público”, comenta.

SOS Racisme alerta del aumento de abusos policiales a inmigrantes

Por su parte, SOS Racisme ha alertado de que las identificaciones de la policía por perfil racial son un criterio normalizado que se ha acentuado durante el confinamiento.

“La policía puede identificar a toda aquella persona que se encuentre en la calle por el simple hecho de estar allí. Por desgracia, tal y como se constata en el informe ‘La apariencia no es motivo’, las poblaciones más susceptibles de ser identificadas son migrantes y racializadas no-blancas”, aseguran en un comunicado.

Por ello, exigen “que se activen mecanismos internos de evaluación y control del trabajo policial y se investiguen los abusos” y “que la seguridad ciudadana deje de ser concebida como un bien exclusivo para personas blancas, españolas y de clase media”.

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