Voluntarios
Trabajadores voluntarios de Correos en el Hospital Severo Ochoa.
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Mascarillas, comida y respiradores: la cruzada de Correos frente a la COVID-19

  • Desde reparto de material sanitario o equipos de protección hasta abastecimiento de bancos de alimentos. Los trabajadores y voluntarios del servicio público colaboran en toda España con distintas iniciativas para paliar la pandemia.

Hace dos semanas, los voluntarios de Correos comenzaron a unirse a iniciativas solidarias de lo más diverso. Su objetivo: hacer llegar distintos productos allá donde más se necesitasen.

Desde entonces, los ejemplos han sido muy numerosos. Propuestas como #Food4Heroes, en Madrid, Barcelona, Bilbao, Pamplona, Valencia y Murcia; y #GastroAplausos, en Zaragoza, han coordinado estos días a decenas de restaurantes con repartidores con el objetivo de hacer llegar comidas y cenas a centros sanitarios de todas esas zonas. También se ha colaborado de la misma forma en #ChefsForSpain, una iniciativa de José Andrés destinada a hacer llegar menús a hoteles medicalizados de Madrid y que se extenderá a otras ciudades.

Todo por la sociedad

Desde la semana pasada, la entidad trabaja con la Dirección General de Transporte Terrestre con un objetivo: que los trabajadores en carretera estén protegidos. Por ello, Correos ha repartido cerca de un millón de mascarillas que los transportistas de todo el país podrán recoger en cualquiera de las 2.395 oficinas de Correos en toda España.

La finalidad es proteger a la población con todo lo que esté en su mano. Para ello se han coordinado con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, que adquirió el material, para prepararlo, empaquetarlo y transportarlo.

Coordinación para salvar vidas

El pasado domingo 5 de abril, Correos añadió a su lista un nuevo servicio: sus empleados repartirán los respiradores de emergencia que fabrica SEAT en Martorell (Barcelona), en un esfuerzo coordinado para paliar los efectos de la pandemia. De este modo, Correos es, desde hace unos días, el operador logístico de la automovilística con el visto bueno del Ministerio de Sanidad.

Gracias a ello, la producción de 300 respiradores diarios se suma a la capacidad logística de Correos para hacer que lleguen a los hospitales de todo el territorio, en una unión de fuerzas fundamental para frenar la pandemia.

Por los que más lo necesitan 

Otro gran ejemplo de estas acciones puede verse de forma local: en Córdoba, varios voluntarios de Correos se han coordinado para hacer llegar al Banco de Alimentos Medina Azahara todas las donaciones de agroalimentarias de la zona. Desde el 25 de marzo, han transportado hasta este lugar cerca de 30.000 kilos de alimentos gracias a la colaboración de empresas como ArteOliva, COVAP, Sapisa, Makro, Ramírez Santos o Deole, entre otras, que han donado paquetes de distintos alimentos.

Esos productos se repartirán entre las personas más desfavorecidas, a los que la crisis de la COVID-19 sitúa en una posición especialmente vulnerable. “Nuestra motivación es poder ayudar a quien lo necesite, que no falten alimentos en ningún hogar”, argumenta Antonio Olmedo, jefe de mantenimiento de Correos en la provincia de Córdoba que ejerce de interlocutor entre el Banco de Alimentos y la Unidad de Servicios Especiales y el Centro de Tratamiento Postal de la zona.

Desde su experiencia, afirma estar seguro de que “si hiciera falta, podríamos contar con cualquiera de los compañeros de Correos”. Ante esta tarea y la implicación que ve en los trabajadores dice sentir “emoción y mucha alegría de ver cómo llegan esos alimentos a quien lo necesita, a pesar del momento que estamos viviendo”.

Ese mismo sentimiento es el que ha trasladado Correos, que ha agradecido públicamente la solidaridad de sus voluntarios en todas y cada una de las acciones que se desarrollan a lo largo del territorio en el que operan.

Se sienten, cuentan, orgullosos de ayudar en proyectos solidarios tan diversos, contribuyendo siempre con algo común: el compromiso y vocación de servicio público que demuestran día a día sus trabajadores y trabajadoras, especialmente cuando la sociedad española más los necesita.