'El PP no puede aceptar que UPN decida en cada momento cuál es su posición en las instituciones nacionales al margen de los acuerdos suscritos con nuestra organización', dijo la formación en un comunicado.

UPN, a propuesta del presidente navarro, Miguel Sanz, acordó el pasado 10 de octubre la abstención en la votación, lo que fue contestado por el PP con una advertencia de que eso significaría la ruptura de su acuerdo firmado en 1991, por el que los populares no se presentan en las elecciones en Navarra.

El partido regionalista, que gobierna en minoría en Navarra desde las elecciones del año pasado y ha contado en ocasiones con el apoyo de los socialistas navarros, asegura que una cláusula del acuerdo permite votar de forma autónoma al PP para situaciones especiales que afecten al interés general de la comunidad foral así como a su gobernabilidad.

Sin embargo, los populares afirman que las decisiones de política nacional corresponden al PP y que la falta de apoyo a la enmienda a la totalidad supone una ruptura unilateral por parte de UPN del acuerdo firmado hace 17 años.

La tensión en las relaciones de ambas formaciones ha llegado incluso a dividir a los dos diputados de UPN y finalmente, uno de sus diputados, Carlos Salvador, se abstuvo en la votación de la enmienda del PP, mientras que el otro, Santiago Cervera, votó a favor.

El PP, tras agradecer a Cervera su voto afirmativo, señaló que UPN deberá demostrar ahora su voluntad inequívoca sobre la continuidad del pacto y ofrecer garantías para su pleno cumplimiento.

'De no ser así, el Partido Popular se pondrá en marcha para que nuestra organización, sus ideales, sus principios y su programa tengan presencia ante la sociedad Navarra', advirtió.

Los Presupuestos Generales del Estado, que contemplan para 2009 un crecimiento del PIB del 1,0 por ciento frente al 1,6 por ciento previsto para este año, y un déficit total de las Administraciones Públicas del 1,9 por ciento, salieron adelante gracias a los votos del PSOE y de los nacionalistas gallegos y vascos.