Cinco sencillas figuras para iniciar a los niños en el origami

El origami reporta beneficios como la activación de la memoria o la mejora de la coordinación entre las manos y los ojos.
El origami reporta beneficios como la activación de la memoria o la mejora de la coordinación entre las manos y los ojos.
Pixabay.

Practicada actualmente en todo el mundo, la tradición ancestral del origami constituye una sofisticada variante de la papiroflexia y tiene la función de poner a prueba nuestra capacidad de concentración y calma en una era dominada por las prisas, el estrés y la falta de tiempo.

Una serie de circunstancias que, no obstante, no impiden practicarlo durante estos días en los que tenemos que permanecer en nuestras casas. Tampoco para los niños, que pueden empezar con unas figuras sencillas para adentrarse en este arte, que reporta beneficios como la activación de la memoria, la mejora de la coordinación entre las manos y los ojos o el fomento de la imaginación y el aprendizaje.

  • Perro: es una de las creaciones más fáciles. Solo requiere un papel cuadrado de cualquier color y un rotulador negro. Para empezar, dobla el papel por la mitad juntando dos puntas. Luego, pliega nuevamente por la mitad, pero solo para marcar el centro. Dobla las dos puntas horizontales para formar las orejas y, finalmente, dobla la punta que queda hacia arriba para formar el hocico. Para acabar, puedes pintar los ojos y la punta del hocico como una nariz.
  • ​Pingüino: se necesita un papel cuadrado con al menos una cara blanca y un rotulador negro. En primer lugar, dobla el papel dos veces por la mitad, juntando las puntas, para marcar los pliegues. Después, dobla la punta de abajo hacia arriba, pero un poco más abajo del pliegue del medio. Dobla esa misma punta hacia abajo y dobla hacia atrás por las marcas de los primeros pliegues. A continuación, las puntas se han de doblar de nuevo hacia fuera. Si le das la vuelta a la figura tendrás un original pingüino al que podrás pintarle los ojos.
  • Elefante: para esta figura tendrás que usar otro rotulador negro y un papel cuadrado bicolor. Primero, dobla dos veces por la mitad, juntando las puntas, para marcar los pliegues. Luego, lleva una de las puntas al centro marcado por los pliegues. Dobla las dos puntas laterales por las líneas que formarían las hipotenusas de los triángulos, y luego, esas mismas puntas, pliégalas hacia afuera. Después, coge la punta más larga y dóblala hacia arriba y luego hacia abajo, dejando un pequeño espacio entre cada pliegue. Finalmente, dobla las puntas superiores del rectángulo hacia atrás, para formar la cabeza del elefante, y dibuja los ojos con el rotulador.
  • Cara de conejo: necesitarás un papel cuadrado y blanco y dos rotuladores, uno negro y otro rojo. Dobla el papel por la mitad juntando dos puntas. Dobla nuevamente por la mitad para marcar el pliegue y luego hazlo otra vez con la base para ponerla un poco hacia arriba. A continuación, dobla ambas puntas laterales hacia arriba, por la línea imaginaria que forma la punta con la mitad de la base. Gira la figura y dobla la punta superior e inferior hacia atrás para formar la cara del conejo. Por último, pinta la nariz de rojo y los ojos y la boca de negro.

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