¿Por qué no deberías lavar las setas con agua?

Recogida de setas
Recogida de setas
UGT/ARCHIVO

Las setas son uno de esos alimentos que dan un toque especial a las recetas de cocina, tanto en los platos tradicionales, como en los más innovadores. Algunas de las especies de setas están consideradas todo un manjar y se paga un alto precio por ellas en el mercado, como es el caso de la Amanita Cesárea que puede encontrarse en nuestros bosques.

Las setas, fuera de las recetas, también constituyen un alimento nutritivo y fácil de cocinar, ya que basta con saltearlas, añadir unas especias al gusto u otros ingredientes que se quieran incorporar y se tendrá sobre la mesa un plato muy sencillo, rico, bajo en grasas y que incorpora vitaminas y fibra. 

¿Por qué no hay que lavar las setas con agua?

Sin embargo, aunque sean fáciles de cocinar, hay un paso previo que trae una gran controversia entre aquellos aficionados a la cocina. Esta controversia viene a la hora de lavar las setas. 

Muchas personas no tienen la costumbre de hacerlo, pero otras aseguran que sí que hay que lavarlas con agua con el fin de eliminar la tierra y la suciedad que puedan contener.

La seta no se va a estropear porque se lave, pero no es recomendable hacerlo. La explicación es sencilla: las setas son, en su gran mayoría, un producto poroso, por lo que, al mojarlas, las setas absorberán ese agua como si de una esponja se tratase y esto influirá en su textura y posterior cocinado. 

De este modo, aunque no se aconseja lavar las setas con agua, sí que hay que limpiarlas. Para ello, se puede usar un paño limpio y húmedo. Además, conviene partirlas para eliminar las partes más sucias, así como la tierra u otros elementos que puedan contener. 

Jordi Cruz nos explica cómo limpiar las setas
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