Miles de personas conmemoran 60 aniversario de bomba Hiroshima
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El aniversario del primer ataque en la historia mundial con una bomba atómica sucede mientras los poderes de la región siguen con las discusiones en Pekín para pedirle a Corea del Norte que abandone su programa nuclear.

Esta situación es vista por Tokio como una amenaza potencial y es una de las razones de las crecientes peticiones de Japón para reforzar la defensa y buscar una mayor colaboración militar con Estados Unidos.

Bajo un brillante sol, supervivientes del ataque y sus familiares se reunieron en el Parque Memorial de la Paz cerca de la 'zona cero', donde la bomba atómica estalló la mañana del 6 de agosto de 1945 matando a miles de personas y dejando la ciudad arrasada.

Varios dignatarios -entre los que estuvo el primer ministro japonés Junichiro Koizumi- estuvieron en la ceremonia en Hiroshima, ubicada a unos 690 kilómetros al sudoeste de Tokio.

A las 8.15 a.m. hora local, hora en que el avión B-29 Enola Gay lanzó la bomba, la gente presente en el lugar y en toda la ciudad guardaron un minuto de silencio en memoria de aquellos que perdieron la vida.

Las campanas sonaron en los templos e iglesias, y la gente que estaba en los coches que recorrían la ciudad se inclinaron en recuerdo de los muertos.

'Este 6 de agosto (...) es un momento de herencia, de despertar, y de compromiso, en el que heredamos el compromiso de las víctimas de la bomba para la abolición de las armas nucleares y la realización de una paz mundial genuina', dijo el alcalde de Hiroshima, Tadatoshi Akiba, a los presentes en los actos de conmemoración.

Akiba dijo en su Declaración de Paz que los cinco poderes nucleares establecidos, Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China, así como India, Pakistán y Corea del Norte están 'poniendo en riesgo la supervivencia humana'.

Cuando la bomba estalló en Hiroshima, se desató una mezcla de onda expansiva de altas temperaturas y radiación que mató a miles de personas de forma inmediata. El saldo de víctimas mortales llegó a fines de 1945 a unas 140.000, sobre una población estimada en 350.000.

Miles más fallecieron posteriormente, víctimas de cáncer y enfermedades derivadas de la exposición a la alta radiación.

El 9 de agosto, tres días después del ataque a Hiroshima, otra bomba atómica cayó sobre la ciudad de Nagasaki. Japón se rindió el 15 de agosto.

En la ceremonia del sábado, otros 5.375 nombres fueron agregados a la lista de muertos de Hiroshima, elevando el total a 242.437.

En tanto, algunos sobrevivientes -que en promedio tienen actualmente 73 años- se lamentan de que, a medida que muchos de ellos mueren, los recuerdos del horror vivido también desaparecen con ellos.

/Por George Nishiyama/. *.