Con cáncer, con coronavirus y atada a la cama del hospital: "Me dicen que rece si tengo fe"

  • La familia de una paciente del Severo Ochoa denuncia la falta de cuidados por la saturación hospitalaria.
  • El centro señala que están atendiendo a todos los ingresados "correctamente".
  • “Saben muy bien qué palabras utilizar, pero dan a entender que tienen que elegir entre pacientes", explica la hija.
Pacientes atendidos en los pasillos como consecuencia de la saturación de las Urgencias.
Pacientes atendidos en los pasillos como consecuencia de la saturación de las Urgencias de otro hospital madrileño.
URGENCIAS LA PAZ
La familia de una paciente del Severo Ochoa denuncia la falta de cuidados por la saturación hospitalaria. El centro señala que están atendiendo a todos los ingresados "correctamente".

“Si se tiene que morir, que al menos lo haga dignamente”. Es el grito de auxilio de Estrella Cózar, una madrileña cuya madre está ingresada en el Hospital Severo Ochoa, de Leganés, desde el pasado 23 de marzo. Siete días antes, la paciente, de 62 años, había recibido en el mismo centro la primera sesión de quimioterapia para tratar de curar el cáncer de pulmón que le habían diagnosticado (“de forma tardía, pues era una mancha que le vieron hace dos años”, según su hija) dos meses atrás.

Tal y como cuenta Estrella, tenía miedo de coger el coronavirus. Tan solo habían pasado dos días desde que Pedro Sánchez había decretado el confinamiento de la población en forma de Estado de Alarma para intentar parar la expansión del brote. Terminó contagiándose. “No podemos asegurar tajantemente que lo cogiera allí, pero uno más uno…”, se resigna.

Así, el virus derivó en una neumonía que en un principio era leve. Los médicos llamaban diariamente a la familia para contarles que evolucionaba bien, que respondía de forma adecuada al tratamiento. Sin embargo, todo cambió en los últimos días. Tras un fin de semana sin saber de ella, sus hijos reciben noticias del hospital: “Que si tengo fe, que rece, me dicen, porque lo que necesita mi madre es un milagro”.

Tras esa alerta, fueron el mismo lunes a verla y se la encontraron, siempre según la versión de Estrella, totalmente dejada. En el suelo, una jeringuilla con morfina y, en la mesa, la medicación pertinente y batidos proteicos de varios días sin tomar. Este martes, ha sido el hermano de Estrella quien ha visitado a su madre. Y la situación seguía igual. Incluso peor.

“No pasa nadie por la noche a ver a mi madre, no come, no bebe, no le ponen suero y la han atado a la cama para que no intente irse”, expone. “Tiene solo un riñón y han tardado más de una semana en sondarle”, agrega el hermano, que apunta a que no solo es la situación de su familiar, sino de otra mucha gente.

Ambos desligan de sus críticas el trabajo del personal sanitario, pero sí las enfocan hacia la saturación de los centros médicos, que se ha traducido en, tal y como aseguran, una elección de ver a quién se trata y a quién no: “Saben muy bien qué palabras utilizar, pero dan a entender que tienen que elegir entre pacientes; a nosotros nos han negado la UCI”.

Por su parte, fuentes del Hospital señalan a 20 Minutos que “una historia no es la historia de todos los pacientes” y que, aunque reconocen que el personal está “doblando esfuerzos y acumulando cansancio”, se está atendiendo “correctamente” a todos los ingresados. “Todos están siendo atendidos”, concluyen.

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