Escasez de material y saturación de Urgencias, principales causas del elevado contagio entre sanitarios

Todo el edificio general del Hospital 12 de Octubre y parte de la maternidad se ha tenido que dedicar a los enfermos con coronavirus. Se agotan los espacios para ubicar a tantos pacientes.
Aspecto de un hospital madrileño esta semana.

La pandemia de coronavirus está poniendo contra las cuerdas al sistema nacional de salud. La situación que viven los hospitales españoles, y especialmente los madrileños, es inédita. Las contrataciones de personal sanitario se cuentan por miles, tanto para reforzar la plantilla como para cubrir las bajas de profesionales contagiados, y conseguir equipos de protección se ha convertido en una carrera contrarreloj para las administraciones públicas, que acuden a China a hacer compras millonarias en un mercado saturado por la cantidad de actores internacionales y la rapidez con la que cambia el escenario.

Mascarillas, guantes, batas y otros elementos de similares características resultan esenciales para mantener a médicos, enfermeros y demás personal sanitario a salvo de contagios. Son estos profesionales los que están más expuestos al virus y las infecciones entre las plantillas de los hospitales comienza a ser insostenible: este viernes el Ministerio de Sanidad ha reconocido que casi 9.500 han dado positivo por coronavirus.

De ellos, un porcentaje importante trabaja en la Comunidad de Madrid. El miércoles, el Juzgado de lo Social número 31 de Madrid dio al Gobierno regional un plazo de 24 horas para surtir a todos los centros sanitarios madrileños de equipos de protección individual (EPIs). La magistrada titular de este órgano judicial tomó esta decisión al estimar las medidas cautelarísimas solicitadas por la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS) en una demanda presentada contra la Consejería de Sanidad por la falta de material.

El plazo judicial se cumplió sin que a los centros llegara material para cubrir sus necesidades y por ello, desde AMYTS animaron este jueves a los profesionales a que dejaran constancia por escrito de la ausencia de equipos para ejercer su trabajo con seguridad.

Daniel Bernabéu, médico del hospital de La Paz de Madrid y miembro de la asociación AMTYS, detalló en una entrevista a 20minutos, concedida el mismo día que se conoció el auto judicial, cómo se está viviendo esta emergencia sanitaria en uno de los mayores centros hospitalarios de la capital y referencia en España para muchas especialidades.

En estos momentos, según Bernabéu, son dos los problemas principales que inciden directamente en la seguridad de los trabajadores de La Paz: la escasez de equipos de protección y la saturación de urgencias. “Aunque se intente optimizar el uso de EPIs, que no haya suficientes en algunos puestos hace que se esté trabajando sin las adecuadas medidas de seguridad”, indica el doctor. “Prevención de riesgos nos permite acercarnos a los pacientes a una cierta distancia simplemente con la protección mínima, pero impide que podamos manejar a los pacientes adecuadamente desde el punto de vista asistencial, porque no podemos ni tocarlos. Eso no es hacer medicina, eso es otra cosa”, añade.

La falta de material está limitando la calidad de la atención asistencial en La Paz, que se enfrenta a otro problema: muchos pacientes en poco espacio. “La mayoría de los servicios de urgencias no están diseñados para la sobrecarga de pacientes que tenemos. En salas en las que deberíamos tener 10 pacientes, estamos teniendo 30 o 40 pacientes. Aunque no me acerque a uno, estoy a medio metro del otro”, señala el doctor, que asevera: “En la teoría, las recomendaciones de distancia pueden funcionar, pero en la práctica no. Y para esas situaciones necesitamos los EPIs”.

Los protocolos, dice este médico, se han diseñado “para unas condiciones ideales”, y ahora mismo se están aplicando “en un entorno que no es ni mucho menos el adecuado ni el ideal”. “Eso nos pone en riesgo a todos”, opina.

Sobre el desabastecimiento “generalizado” de suministros, considera que obecede a “una mala gestión a la hora de hacer las previsiones”. “Ni la Comunidad ni el Gobierno están respondiendo. Hay una descoordinación absoluta en cuanto a la gestión de suministros y de instrucciones”, asegura.

Pese a ello, el doctor Bernabéu cree que la situación puede cambiar con “organización y coordinación”. “Todo es reversible. Hay que hacer caso a las cosas que nos están diciendo, tomárnoslas en serio, apoyar, remar todos juntos”, asevera.

Situación en otras comunidades

Las carencias de material no son exclusivas de la Comunidad de Madrid. Fuentes del sindicato Metges de Catalunya han explicado que en los hospitales catalanes se dan distintas necesidades de material y con diferente grado dependiendo de la situación de los centros sanitarios, pero apuntan que la tónica general es que los recursos escasean y se intenta racionalizar al máximo todos los elementos.

Dentro de los propios servicios de un hospital la dotación de material puede llegar a ser muy dispar. Por ejemplo, a Metges de Catalunya les ha llegado algún caso concreto de escasez de batas en las urgencias de un hospital, mientras que en la planta de hospitalización del mismo el abastecimiento era mejor.

En cualquier caso, desde la organización resaltan que la mayor preocupación de los facultativos catalanes pasa ahora mismo por conseguir habilitar espacios con camas y respiradores para los enfermos de Covid-19 con cuadros más graves.

En el hospital La Fe de Valencia, otra referencia a nivel nacional, estos días el material se raciona al máximo y se va recibiendo con cuenta gotas. Además, todas las manos de sanitarios hacen falta para luchar contra el coronavirus. Lo explica el doctor Jorge Puchol, perteneciente al Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana, que señala que hay un stock muy limitado de mascarillas, sobre todo del tipo FPP3, y también de tests. “Es esencial mantener la seguridad de todo el personal”, apunta el doctor, “sin material podemos contagiarnos”, añade.

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