La falla municipal, símbolo de la crisis del coronavirus, también se recluye

  • El icónico monumento es transportado desde la plaza del Ayuntamiento a La Marina de València para ser almacenado.
Traslado de la falla municipal de València, este lunes.
Traslado de la falla municipal de València, este lunes.
ANA ESCOBAR / EFE

Acò també passarà (Esto también pasará). El lema de la falla de la plaza del Ayuntamiento de València parecía una premonición y su ninot principal, la figura de una mujer meditando, lució una mascarilla desde que las Fallas de 2020 quedaron suspendidas por la extensión del coronavirus, por lo que se convirtió en todo un icono.

Lo atípico de la situación también ha derivado en un final inusual para el conjunto que, fuera de concurso, se convierte en uno de los principales focos de atracción de las fiestas de la ciudad del Turia. Hace una semana ardieron todos los elementos en una insólita cremà clandestina y sin público para evitar aglomeraciones.

Este lunes se ha trasladado el remate, la meditadora, hasta La Marina de València, donde permanecerá almacenada hasta la hipotética fecha de las Fallas aplazadas, anunciadas para julio, aunque sujetas a la emergencia sanitaria.

La obra lleva en su sello la autoría del artista urbano Escif junto con las de Manolo Martín y José Ramón Espuig. Este año no ha habido petardos, castillos, cremà ni San José, pero las Fallas, como hacen año tras año, confían en resurgir. Queda saber cuándo y cómo será finalmente.

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