Cartel de 'Diario de una ninfómana'
Cartel de 'Diario de una ninfómana'

Los madrileños no verán en los autobuses municipales el cartel promocional de la última película de Christian Molina, Diario de una ninfómana, que se estrena el próximo viernes. Unas bragas de encaje y una mano femenina dentro de ellas han sembrado la polémica.

Según explicó ayer el director del filme, la empresa que tiene la concesión de la publicidad en los autobuses de Madrid (Publisistemas) consideró el cartel promocional de "dudosa legalidad". Se hicieron entonces varias versiones suavizadas (fotos de arriba), pero ninguna fue aceptada. "Me parece franquista, retrógrado: creía que había libertad de expresión", dijo.

Me parece franquista, retrógrado: creía que había libertad de expresión

Por su parte, las productoras de la película, Filmax y Canónigo, aseguran que había una negociación en marcha para exhibir los carteles en 200 buses de la EMT. Según explicaron ayer, el 23 de septiembre enviaron la publicidad original y los días 30 de septiembre y 1 de octubre remitieron las versiones suavizadas. El día 8, tras "no recibir respuesta", decidieron retirarse. Esa misma tarde les pidieron la clasificación por edades de la película, lo que consideran un mero intento por "dilatar el proceso".

El Ayuntamiento de Madrid aseguró ayer que fueron las productoras las que decidieron no contratar la campaña tras serle solicitada la clasificación por edades. En un primer momento, fuentes municipales achacaron el retraso a un informe de Autocontrol de la Publicidad (el organismo independiente que vela por la corrección de los contenidos publicitarios). Autocontrol, sin embargo, explicó a 20 minutos que dicho informe jamás llegó a emitirse. La campaña sí podrá verse, sin censuras, en el metro.