Sánchez confía en un "rebote" rápido de la economía y en unos Presupuestos que permitan afrontar una gran crisis

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia este miércoles en el Congreso de los Diputados (archivo)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia este miércoles en el Congreso de los Diputados (archivo)
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Si quieres paz prepárate para la guerra. Este mantra militar atribuido a Julio César podría aplicarse a la actitud con la que el presidente el Gobierno, Pedro Sánchez, afronta la “reconstrucción” económica que cree que será necesario acometer cuando remita la pandemia del coronavirus.

Todavía no hay fecha para ello, pero cuando suceda, el presidente ha anunciado este miércoles en el Congreso que llevará unos Presupuestos Generales del Estado “extrasociales” para reforzar el estado del bienestar y que no se moverá de la línea de que paguen más impuestos quienes tienen más capacidad. Es su plan para hacer frente a dificultares económicas de las que, paradójicamente, espera salir más pronto que tarde, con un “rebote” del crecimiento en lugar de un “estancamiento”.

Como ya adelantó este martes, Sánchez ha informado a los grupos del Congreso que cuando pase la “emergencia sanitaria” por el coronavirus, presentará unas cuentas “de reconstrucción económica y social”. “Deberán ser extrasociales, debemos ir hacia la hacia la protección y asegurar nuestro Estado del bienestar, fortaleciendo los servicios públicos y el sistema nacional de salud, la defensa de nuestra economía y la protección de nuestras familias y empresas”, ha dicho.

"Los Presupuestos deberán ser extrasociales, debemos ir hacia la hacia la protección y asegurar nuestro Estado del bienestar"

El presidente ha confiado en “contar con el apoyo de todas las fuerzas” para su aprobación en un Pleno atípico, mermado precisamente por la pandemia que ha provocado el estado de alarma que llevado a que el Gobierno haya movilizado una cifra record, de hasta 200.000 millones de euros, para hacer frente a sus consecuencias económicas y sociales.

Ante una situación excepcional, partidos de centro derecha han reaccionado también de manera extraordinaria, aparcando el momento de “dirimir negligencias”, como ha dicho el líder del PP, Pablo Casado, para ofrecer respaldo a las medidas del Gobierno. Aunque también ha pedido rebajas fiscales, el presidente del PP ha reclamado a Sánchez más ayudas para autónomos, pequeñas empresas y familias y hasta ha ido más allá que de lo que fue este martes el Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos al pedir que la moratoria decretada para el pago de las hipotecas se aplique también los alquileres.

A pesar de esta buena disposición del principal partido de la oposición o de Ciudadanos, ausente en el Pleno pero dispuesto también a apoyar unos Presupuestos de “emergencia”, el Gobierno solo comprobará si este respaldo es total -si se aplica también a las cuentas y no solo a los reales decretos aprobados esta semana, ya garantizado- cuando el Consejo de Ministros apruebe un proyecto de ley de Presupuestos que con el coronavirus tiene una fecha aún más indeterminada.

Hace unas semanas, empezó a circular la posibilidad de que Sánchez los retrasara hasta 2021 para facilitar un reequilibrio de las fuerzas independentistas en Cataluña -en detrimento de JxCAT-, no poniendo a ERC en la tesitura de tener que permitir su aprobación en el Congreso antes de las elecciones autonómicas previstas, en principio, para los próximos meses.

Pero la pandemia ha hecho saltar todo por los aires, hasta el punto de que Sánchez admitía este martes que hasta que no termine la emergencia no podrán hacerse previsiones de crecimiento o de desempleo válidas con las que elaborar unos Presupuestos. “Lo haremos cuando hayamos superado el virus y evaluado el impacto económico y social" ha dicho. Ya parece inevitable una merma en el crecimiento del PIB y en el empleo, No que Sánchez vaya a actuar como hicieron los gobiernos europeos en la última crisis con la contención del gasto, sino todo lo contrario.

“No podemos seguir ignorando que una buena sanidad requiere el uso racional de los recursos, pero también solo puede proveerlo un sistema fiscal justo. Cuando llega una emergencia como esta, nos damos cuenta de las carencias. Debemos invertir en más Estado del bienestar, más seguridad y más protección colectiva", ha dicho Sánchez este miércoles en el Congreso en el que han abundado las citas históricas vinculadas a momentos muy heroicos.

No solo ha sido el “sangre, sudor y lágrimas” de Casado parafraseando al primer ministro británico durante la II Guerra Mundial, Winston Churchill. Sánchez también lo ha hecho recordando los Pactos de la Moncloa en 1979 y los esfuerzos para terminar “encarrilando” la economía para que España pudiera entrar años después en la UE. O el “alto coste” económico que pagó Alemania en 1999 para reunificarse.

Recuperación rápida

Tampoco ha dejado de referirse a la II Guerra Mundial al recordar que al final de la contienda, “en Alemania se decía que si la guerra había sido dura, la paz sería un infierno”. “En tiempo récord”, ha recordado que Alemania fue capaz de convertirse en la primera economía mundial , algo que, salvando las distancias, el Gobierno quiere poder emular cuando termine la emergencia del coronavirus.

"En Alemania, tras el fin de la II Guerra Mundial se decía que si la guerra había sido dura, la paz sería un infierno"

Espera que sea así porque el Ejecutivo observa la pandemia con un hecho “conyuntural”, diferente a la disfunción del sistema financiero que dio lugar al crackde 1929 o, más recientemente, la crisis mundial que empezó en 2008. Según ha dicho Sánchez este miércoles, es un evento sobrevenido, global e incierto”. El Ejecutivo calcula que cuando pase el coronavirus, todo el sistema empezará a funcionar de nuevo como lo hacía hasta que llegó la enfermedad y de ahí la importancia que confiere a que las empresas suspendan de manera temporal su actividad con los ERTES en lugar de despedir, porque así será más fácil regresar a la situación anterior a la pandemia.

Sánchez ha repetido esta teoría este miércoles en el Congreso. “Es evidente que estamos ante una situación conyuntural, esperamos que la economía española rebote en V -la gráfica que indica caída y crecimiento rápidos- y no en L -caída y estancamiento- y necesitamos esos Presupuestos de reconstrucción social”, ha dicho el presidente, que se ha lanzado ya a indagar la disposición del resto de partidos. “Me gustaría saber si estamos dispuestos a al menos poder negociar”, ha dicho, sin obtener de momento respuesta.

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