La discusión sobre ayudas económicas complica la aprobación del decreto del estado de alarma por el coronavirus

Los ministros guardan las distancias de seguridad en el Consejo extraordinario para evitar el contagio.
Los ministros guardan las distancias de seguridad en el Consejo extraordinario para evitar el contagio.
MONCLOA

Las discrepancias dentro del Gobierno acerca de las medidas económicas que deben acompañar a las restricciones de movimientos y la movilización del personal sanitario que entrará en vigor con el estado de alarma están complicando la aprobación del real decreto ley necesario. El Consejo de Ministros extraordinario que debe darle luz verde sigue reunido cinco horas después de las dos de la tarde, la hora prevista en un principio para que compareciera el presidente, Pedro Sánchez, para dar cuenta de lo acordado.

Tras un primer retraso, hasta las 15 horas, ha habido otro más que finalmente ha dejado sin hora el momento en el que Sánchez saldrá en rueda de prensa, Toda la aproximación que la Secretaría de Estado de Comunicación puede hacer de momento es que será "a lo largo de la tarde" de este sábado. Por ello, hace unas horas, se ha anunciado que la reunión telemática que ya debía haber empezado entre Sánchez y todos los presidentes autonómicos se pospone, hasta este domingo a las 10.30.

El motivo de este retraso tan prolongado y tan inusual es el paquete de medidas económicas que, según algunos miembros del Gobierno, debe incluirse en el decreto que declarará el estado de alarma que, según lo previsto en un borrador provisional, entrará en vigor el lunes, 16 de marzo, a las 8 horas.

En concreto, las diferencias tienen que ver con medidas de apoyo a las empresas, como reconocer condiciones especiales a los Expedientes de Reducción Temporal de Empleo (ERTE) que las empresas declaren como consecuencia de la emergencia sanitaria. 

Además, en el primer decreto de medidas del jueves pasado también quedó aparcada la decisión de que la Seguridad Social corriera con la parte del sueldo de los trabajadores que pidieran la reducción de jornada para cuidar a sus hijos durante el cierre de colegios. Esta contingencia probablemente se encarecerá con las restricciones de movimiento en todo el país que entrarán en vigor el lunes con el estado de alerta.

Según señalan varias fuentes, este sábado han estallado en el Consejo de Ministros diferencias clave que venían gestándose en los últimos días.

Por una parte, la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, se ha resistido intensamente a que el Gobierno decretara el estado de alerta, algo por lo que han apostado otros miembros del Gobierno, del ala del PSOE.

Además de diferencias de criterio entre los ministros designados por Sánchez, las fuentes recuerdan que en Gobierno tiene "dos almas", una del PSOE y otra de Unidas Podemos, que se estaría revelando con especial virulencia en la prolongada reunión del Gobierno de este sábado.

Sin embargo, este sábado también ha quedado patente que no está muy claro dónde está la frontera entre los socios. Ministros socialistas se han situado del lado de los de Unidas Podemos reclamando más gasto frente a la posición de Calviño, a la que se habría sumado también la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Por otra parte, el estado de alarma quedará bajo la batuta de cuatro ministros, todos del ala del PSOE: de Interior, Fernando Grande-Marlaska; de Sanidad, Salvador Illa;  de Defensa, Margarita Robles, y de Transportes, José Luis Ábalos. Y esta es una circunstancia, relacionada con la "presencia", que también habria provocado este sábado nuevas desavenencias entre los socios de Gobierno.

De momento, el texto provisional del decreto al que ha tenido acceso 20 Minutos incluye muchas medidas sobre restricciones de movimientos o para garantizar la asistencia sanitaria, pero faltan otras de tipo económico, La parte de Unidas Podemos del Gobierno estaría encabezando el frente que presiona para que las medidas económicas y de apoyo a las empresas y los trabajadores se tomen ya, acompañado a las restricciones de movimientos y las medidas excepcionales para garantizar la asistencia sanitaria.

Estas diferencias, de nuevo, en el seno del Gobierno, han estallado este sábado sobre la mesa de un Consejo de Ministros extraordinario, más extraordiario aún con los miembros del Ejecutivo colocados a una distancia prudencial unos de otros para reducir el riesgo de contagio por coronavirus y con la presencia, extraordinaria también, del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, que se ha saltado la cuarentena para asistir a la reunión que está resultando tan complicada.

El Gobierno no ha estado al completo, además, debido a la ausencia de la ministra de Igualdad, Irene Montero, el primer positivo conocido por coronavirus dentro del Ejecutivo, y la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, que lo supo al día después tras el test al que se sometieron el resto de miembros del Goboierno.

 

Mostrar comentarios

Códigos Descuento