La crisis por el coronavirus obliga a cancelar la Semana Santa y las fiestas patronales

Procesión en Zaragoza, Semana Santa, cofradía, cofradías, cofrades, paso, imagen
Procesión de Semana Santa en Zaragoza.
EUROPA PRESS - Archivo

No es tiempo de fiestas, ni de ocio. La crisis por el coronavirus ha obligado a paralizar todo el país hasta tal punto que no se celebrarán fiestas patronales mientras persista el brote. Esta cancelación afecta, por tanto, a una de las fechas más esperadas del año: la Semana Santa. Por ahora no habrá procesiones, y se está a la espera de ver si se pueden aplazar a final de año, con la crisis ya frenada.

Alicante fue la primera ciudad que este viernes suspendió sus procesiones de Semana Santa, y este sábado dio el paso otro de los lugares que vive con más devoción esas fechas como es Sevilla. "Consideramos que hay motivos de salud pública suficientemente justificados para suspender los desfiles procesionales en la vía pública de las hermandades y cofradías de Sevilla en la Semana Santa 2020. Es nuestra obligación y la de todos los ciudadanos cooperar", señaló el Ayuntamiento en un comunicado.

La suspensión, como decimos, no implica que en 2020 no se vayan a celebrar las procesiones. Queda todo a la espera de que amaine la crisis: podrían celebrarse en los meses de noviembre o diciembre llegado el caso. Lo mismo sucede, por tanto, con otras fiestas patronales. También en Alicante, por ejemplo, se buscará nueva fecha para las Fiestas de Moros y Cristianos.

Es lo que sucede en San Vicente del Raspeig, que tenía previsto celebrarlas a partir de 14 de abril. Ya no va a ser posible. "Es una decisión muy difícil de tomar pero debemos colaborar entre todos y todas para evitar la propagación del virus. En cuanto a los servicios contratados, buscaremos unas fechas para poder realizarlas. Serán unas fiestas diferentes pero la situación en la que se encuentra el país así lo requiere", comentan desde el Consistorio de la localidad.

Sin fiestas estudiantiles: no hay clases, tampoco fiestas

Uno de los 'daños colaterales' del brote de coronavirus ha sido la suspensión de las clases en las universidades. No hay clase, tampoco fiesta. De hecho, la Unviersidad de Salamanca, por ejemplo, ha decidido suspender esas celebraciones previstas para las próximas semanas como medida de prevención siguiendo "las indicaciones de las autoridades sanitarias".

Astillero, en Cantabria, y Huesca, donde algunos barrios (como San José o la Encarnación) tenían previstas sus fiestas patronales próximamente, también han dado un paso atrás: se aplazarán hasta que pase el brote.

Estos cambios afectan a las fiestas patronales que estaban previstas para estos meses de primavera. De momento, las programadas para el verano no sufren cambios. Todo, eso sí, a la espera de cómo pueda evolucionar la pandemia, que como vemos tiene efectos en todos los aspectos de la sociedad.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento