El tabaco es el nuevo papel higiénico en Madrid

Varias personas hacen cola para entrar a un estanco en Madrid.
Varias personas hacen cola para entrar a un estanco en Madrid.
Juan Martínez

El anuncio del estado de alarma por parte del presidente Pedro Sánchez ha sacado de su aislamiento a centenares de madrileños con el único objetivo de conseguir en los estancos el mayor número de paquetes de tabaco, como días atrás hicieran con el papel higiénico.

"Me puedo quedar sin comer pero no sin fumar", confiesa Antonia una de las madrileñas que ha esperado durante más de media hora para conseguir tres cartones de su marca favorita.

Tres días de "auténtico infierno" han sufrido vendedores como José, que dirige un estanco en la calle Gran Vía de Majadahonda. "Ha sido un no parar, pero este viernes ya es demasiado", bromea.

Y es que aún mantienen la duda de si mañana van a poder abrir su establecimientos. Sostienen que existen "vacíos" en la normativa aprobada por la Comunidad de Madrid y tienen la "esperanza" de "disfrutar de un sábado de normalidad".

Un sábado en el que pueden conseguir más beneficios, si cabe, en caso de que las reservas aguantan. "Estamos bajo mínimos", admite este estanquero.

El miedo al desabastecimiento ha provocado una alarma general en los fumadores que han salido corriendo a sus puntos de venta más cercanos ante el miedo a vivir sin humo.

La más de media hora de espera, algunos, se la toman con humor y hay quienes no dudan en inmortalizar el momento para enviarlo a sus allegados.

De hecho, arremolinados entre las filas hay, incluso, curiosos que reconocen no fumar. "Se lo mando a mis amigos fumadores para que se pongan nerviosos", ironiza María una joven de 21 años, que "alucina" sentada en un banco con una amiga.

Otros clientes, no se toman tan a broma la situación, y se muestran alarmados. "Ésto es lo que han conseguido nuestros dirigentes que la gente se tire a las calles", lamenta otro fumador tras salir del establecimiento con cinco paquetes.

Y es que el coronavirus puede contribuir a que consigamos algo tan difícil como dejar de fumar. Hay jóvenes que, al ver la larga fila que llega hasta una calle cercana, deciden darse la vuelta. "Si no fumo pues no fumo, así ahorro dinero", dice Alberto, que tiene 19 años.

Recorrer los estancos de la ciudad se ha convertido en una quimera ya que todos viven la misma situación este viernes. Incluso en las gasolineras se ha agotado las reservas.

Hasta media mañana había tranquilidad en estos surtidores pero el anuncio del presidente Pedro Sánchez ha ocasionado que la gente pida hasta 10 paquetes de la misma marca. "En dos horas nos hemos quedado sin nada y no sabemos cuándo vamos a poder reponer", detalla Julia la empleada de una gasolinera cercana a la capital.

Otros de los establecimientos que se han quedado sin tabaco son los bares ante el agradecimiento de los empleados que miran con resignación como no podrán abrir sus puertas este sábado. "Por lo menos dejamos las máquinas vacías", reconoce el empleado de un local madrileño.

Si en los primeros días de las restricciones del coronavirus el papel higiénico fue un artículo de lujo, el tabaco ha cogido su relevo este viernes en las calles de Madrid.

Sin embargo, para inquietud de muchos, aún queda algo de tabaco pero sigue sin aparecer el papel higiénico.

Cerca de las colas de fumadoras, en un supermercado destacan los estantes vacíos donde se ubicaba el papel de baño. Algo que no pasa desapercibido para los clientes.

"Se agotan una hora después de la apertura. Nos lleva pasando toda la semana hay gente haciendo cola desde las ocho de la mañana solo por este artículo", afirma una empleada de este centro.

Muchos de los clientes preguntan, sin éxito, si aún quedan algunas unidades para ellos. Porque desde la llegada del coronavirus el papel higiénico es el "producto estrella" que todos buscan, con el que ahora ha empezado a competir el tabaco.

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