Los Rolling, en Madrid
Mick Jagger, en el concierto de Madrid. (REUTERS). REUTERS
The Beatles y The Rolling Stones no fueron héroes de la contracultura, sino capitalistas que explotaron cínicamente la cultura juvenil de los años sesenta con fines lucrativos. Así lo asegura el historiador británico David Fowler.


Favorecieron el griterío insensato y el consumismo pasivo

En un estudio llamado La Cultura Juvenil en la moderna Gran Bretaña, del que se ha hecho eco la Universidad de Cambrigde, Fowler asegura que el movimiento Swinging London fue una celebración de abundancia económica "que favoreció la adoración de los fans, el griterío insensato y el consumismo pasivo".

Fowler recuerda asimismo que los Beatles participaron en programas de televisión populares de aquellos años que eran "simple entretenimiento familiar" y que, de ningún modo, estaban en la vanguardia de la cultura juvenil. Tanto a ellos como a los Rolling, según el historiador, sólo les interesaba vender discos.

Rolf Gardiner, el pionero

El profesor equipara además el fenómeno de los Beatles con el vivido con las Spice Girls en los noventa. Y explica que los mods, movimiento que comenzó en algunos barrios del norte de Londres y se extendió por todo el país en tres años (1964-67), fueron "un fenómeno cultural más importante que los Beatles".

El historiador considera, sin embargo, que el auténtico pionero de la cultura juvenil de la Gran Bretaña en el siglo XX fue Rolf Gardiner, padre del famoso director de orquesta John Eliot Gardiner. Y rechaza las acusaciones de quienes le consideran un simpatizante nazi.