Saturación y escasez de material en los hospitales madrileños: "Nos dijeron que había, la realidad es que hay poco"

Las inmediaciones del hospital La Paz durante la crisis del coronavirus.
Las inmediaciones del hospital La Paz durante la crisis del coronavirus.
Jorge París | Jorge Paris

Estos días, las inmediaciones del hospital La Paz y del Ramón y Cajal —a menos de un kilómetro— parecen otras. Es como si fuera un día festivo: sin coches, sin apenas gente por la calle. Hay una sensación de calma inusual, como si la vida se hubiera ralentizado en todas partes; en los hospitales no. Allí dentro el ritmo cambia, se vuelve frenético y las mascarillas son 'tendencia'. Hace dos semanas acabó la temporada de gripe (prime time de las urgencias), pero el ajetreo continúa: ha llegado el Covid-19.

"Estamos hasta arriba", asegura Guillén del Barrio, del sindicato Mats y trabajador de la urgencia de La Paz. "Las patologías leves que atendíamos antes, de poca relevancia, no están viniendo. La gente está siendo responsable. Pero hay personas que no tienen coronavirus y necesitan atención médica. Si sumamos esos pacientes a los que tienen coronavirus, pues no caben". 

El lunes, por ejemplo, un box de urgencias con capacidad para 30 personas albergó a 62. El martes, a 73. "Hace 10 años, el Servicio Madrileño de Salud tenía 1.000 camas más, ahora las echamos en falta", asegura Del Barrio, que pide más celadores y personal de limpieza porque la plantilla de sanitarios sí se ha visto reforzada. "Han prorrogado los contratos de la gripe". La Comunidad de Madrid habla de 1.658 contrataciones, 707 prolongaciones del plan de Invierno y 951 específicas por el coronavirus. 

Falta de equipos

Todos ellos ven estos días cómo muchas empresas españolas se vacían mientras los hospitales se llenan. No solo no tienen la opción del teletrabajo, sobretrabajan. "El hospital está rindiendo más de lo normal. Estamos saturados y hay preocupación, no tanto por contagiarnos nosotros sino a familiares, aunque, de momento, ninguna enfermera de mi equipo ha caído enferma".

En el Gregorio Marañón la situación es otra. Allí, 50 profesionales permanecieron ayer en casa a la espera de resultados; 10 de ellos dieron positivo. "Hay inquietud", explica una trabajadora del centro a 20minutos, "sobre todo porque los criterios de protección que nos dan varían cada día. Antes había que mantener una distancia de un metro, ahora de metro y medio".

"El hospital está rindiendo más de lo normal. Estamos saturados"

Esa idea la refuerza un enfermero del hospital Ramón y Cajal. "Cada día cambian el protocolo. Un día son necesarias unas mascarillas y ahora con las verdes vale, cuando antes decían que no. Además, antes aconsejaban usar dos mascarillas por turno y ahora una. No vemos claridad en los mandos altos. No sé si es falta de previsión o que les está superando". Para él, sin embargo, el mayor problema es la falta de equipos de protección de los propios profesionales (gorros, gafas, guantes, mascarillas...). "Nos dijeron que había y la realidad es que hay muy poco".

Las mascarillas se han encarecido un 1.300%

Otra trabajadora del centro comparte también esa inquietud. "El material está bajo llave en la urgencia y no tenemos mascarillas. Si queremos una tenemos que pedírsela al supervisor. Racionalizan el material lo más que pueden". Fuentes hospitalarias aseguran que las mascarillas se han encarecido un 1.300%, ya que una unidad ha pasado de costar 50 céntimos a 7 euros.

En la UVI del Ramón y Cajal, donde este miércoles había cinco personas con coronavirus además de dos niños, la situación es aún más preocupante, pues el material se deshecha constantemente. «Vamos muy justos equipos de protección, sobre todo en la pediátrica, donde hay desabastecimiento". Ella resume estos días así: "Muchísima saturación, mucho estrés, mucha carga de trabajo, no paran de venir pacientes". Y su compañero recalca: "Trabajamos a destajo. Ya no estamos en contención, esto ha estallado".

"Ya no estamos en contención, esto ha estallado"

Este miércoles, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias sanitarias, respaldó a los sanitarios y reconoció que los hospitales madrileños están "muy saturados" y que el personal se encuentra "bajo un estrés muy importante", aunque matizó que "la carga asistencial" depende mucho de los centros. Por esta razón, la Comunidad valora alternativas como el movimiento de pacientes a otros hospitales. Simón apuntó, además, a que la presión sobre el sistema sanitario madrileño viene dada por las características de sus pacientes, ya que un grupo muy importante son personas mayores, población de riesgo.

El doctor Arribas, jefe de infecciosos de La Paz, se unió en Twitter a las demandas de los enfermeros y alertó: "Nos estamos quedando sin equipos de protección. Nos podemos quedar sin camas de UVI. La respuesta debe ser prioridad nacional. Por favor, retuit".

Nos estamos quedando sin equipos. 
Nos podemos quedar sin camas
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