Montero: "Un piropo puede ser un halago; el acoso ocasional es humillante"

  • La ministra de Igualdad atiende a '20minutos' en la semana del 8-M y en la que ha arrancado, con polémica, la tramitación de la ley del 'solo sí es sí'.
La titular de Igualdad, Irene Montero, en la exposición 'El voto de las mujeres', que se puede ver en el hall del ministerio.
La titular de Igualdad, Irene Montero, en la exposición 'El voto de las mujeres', que se puede ver en el hall del ministerio.
Jorge París
La titular de Igualdad, Irene Montero, en la exposición 'El voto de las mujeres'.
JORGE PARÍS

Este va a ser el primer 8-M que Irene Montero (Madrid, 1988) viva como ministra, y precisamente, de Igualdad. Un Día Internacional de la Mujer que celebrará este domingo con la satisfacción de haber conseguido que el último Consejo de Ministros diera luz verde a la Ley de Libertades Sexuales; una ley prioritaria para ella y su departamento pero que arranca envuelta en la polémica, no solo por las críticas de la oposición sino también del PSOE, su socio de Gobierno.  

El Consejo de Ministros aprobó el martes el anteproyecto de Ley de Libertades Sexuales, con críticas y reproches de apresuramiento. Siempre fue un compromiso del acuerdo de Gobierno y del presidente que la primera ley feminista fuera la de libertades sexuales. Sobre todo porque ha sido un grito clave del movimiento feminista, el ‘hermana, yo sí te creo’ o el ‘solo sí es sí’. No había prisa, pero sí urgencia, para que las mujeres de este país se sientan más seguras en todos los contextos. Y ha habido tiempo suficiente.

¿Y las tensiones con los ministerios del PSOE? Todas las leyes de un Gobierno, y más si es de coalición, requieren que los ministerios puedan hacer aportaciones. Pero solo se pone en cuestión con una ley feminista. ¿Por qué históricamente pasa con las leyes que avanzan en derechos de las mujeres: la del divorcio, el matrimonio igualitario, el aborto…? Es curioso.

Con este arranque, ¿la tramitación será muy complicada? Las expertas que han redactado el texto llevan décadas dedicadas a ello. Desde que lo presentamos como Unidas Podemos en el Parlamento por primera vez en la pasada legislatura lo hemos adaptado a la nueva jurisprudencia. ¿Espero una tramitación bronca? Sí, porque la extrema derecha está arrastrando a toda la oposición a posiciones machistas, misóginas muchas veces. Pero confío en la capacidad de este Gobierno y de este ministerio, y del movimiento feminista, para convencer a la sociedad de que es una ley necesaria y a la vanguardia mundial de políticas feministas.

¿Por qué define la ley como pionera? Porque reconoce por primera vez muchas violencias que son sexuales y por lo tanto machistas. Conductas que ni siquiera se consideraban como agresiones a las mujeres estarán en el Código Penal para que los jueces, en estos casos, no tengan duda de que están ante una agresión sexual. Ahora hay que demostrar violencia o intimidación, y cuando no la hay o no se observa por los jueces se considera abuso. Lo vimos en el caso sangrante de La Manada.

La ministra de Igualdad, Irene Montero.
La ministra de Igualdad, Irene Montero.
Jorge París 

¿Por qué es integral? Además de poner en el centro el consentimiento, como ya hacen otros países, es pionera por ir desde la prevención a la reparación. No es solo que las mujeres no se sientan acompañadas cuando sufren una agresión sexual y van a denunciar, o se sientan cuestionadas; es que después nadie se pregunta qué les pasa o qué necesitan de la sociedad. El eje es restañar el daño. Hay que intervenir en el ámbito judicial, educativo, sanitario, de los trabajadores y trabajadoras sociales, en comunicación… Eso hace que muchos ministerios tengan que participar en su enriquecimiento. Implica actuar en todos los ámbitos de la vida, incluido el militar. Y generar la reflexión social de que los derechos y libertades sexuales de las mujeres no se pueden seguir perdiendo en callejones oscuros a las cuatro de la mañana.

¿Qué tipo de violencias son las que han introducido en el anteproyecto? En contextos de ocio o volviendo sola a casa por la noche, la mujer tiene que disimular haciendo que habla por teléfono porque hay unos chicos que de forma sistemática la persiguen o le gritan si va sola, si quiere juerga… Genera inseguridad e implica una situación que puede ser de acoso ocasional, pero que supone una agresión a la libertad sexual.

Sin consentimiento, no necesariamente verbal pero sí explícito, hay agresión

El Parlamento Europeo recomendó legislar contra el acoso callejero y Francia lo hizo. ¿Supone criminalizar el piropo? Eso es una banalización absoluta. Un piropo es un halago y no tiene por qué ir cargado de sexismo. Pero si un hombre por la noche me dice ‘Qué buena estás’ ‘¿Quieres compañía?’ o llega a hacer cosas que siento como degradantes o humillantes, no solo se trata de que yo lo denuncie, sino que si un juez o una jueza, con arreglo al Código Penal, lo ve punible, a lo mejor el que no tiene claro lo que es un piropo es el hombre. Y puede ocurrir en entornos laborales, de ocio, en la vía pública...

El lema ‘sola y borracha, quiere llegar a casa’ ha levantado ampollas. Es un grito feminista que pone en el centro del debate algo esencial y es que nada, ni cómo viste una mujer, ni si ha bebido o no, ni la hora a la que vuelve a casa, nada justifica una agresión sexual. Ese grito de las calles tiene que convertirse en ley. Y ha de entrar profundamente en las mentalidades.

La comparación con el Código Penal actual muestra condenas distintas y algunas más bajas. La reforma del Código Penal abarca muchísimos aspectos y lo fundamental es pasar de tener que probar el sometimiento a dejar claro algo fundamental: si la mujer no da consentimiento, no necesariamente verbal pero sí de forma explícita, hay agresión sexual. Las penas por acoso sexual suben. Las penas por agresión tienen en cuenta si hay un agravante, dos… Los agravantes también cambian. No es verdad que rebajemos las penas.

En el proceso de tramitación, ¿cuáles son sus líneas rojas? Es sustancial mantener las modificaciones del Código Penal para poner en el centro el consentimiento. Y todas las medidas que implican trabajar en prevenir, formar, concienciar... Ya se cuestionó la ley integral de 2004. Esta ley solo es comparable a aquella, con un añadido:esta protege de todas la violencias sexuales y machistas, no solo de las que se dan en el ámbito de la pareja o la expareja.

Todas las leyes se modifican pero solo se cuestionan las que tocan derechos de la mujer. Es curioso

Pese a la ley de 2004, hay un número terrible de asesinadas. ¿Qué falla? Cada vez que hay un asesinato y un minuto de silencio es que estamos llegando tarde. La ley de 2004, igual que esta, es un hito que nos permite avanzar. Pero todavía vemos que muchas mujeres asesinadas no habían presentado denuncia. Hemos de reforzar las medidas que nos permitan lanzar el mensaje de que esta sociedad acompaña, cuida y protege a esas mujeres antes de que se produzca un asesinato.

Como gobierno, ¿hacen autocrítica? Cuando hablamos de la vida de personas, todos, especialmente las mujeres, nos sentimos responsables. En el Gobierno, esa responsabilidad se redobla: puedes decidir si se incrementan o no las partidas económicas destinadas, dónde se focalizan los recursos y medios disponibles... Ese sería el principal cambio respecto de estar en la oposición.

¿Teme que el frenazo económico por el coronavirus afecte al presupuesto y aumente las tensiones entre ministerios? El Gobierno va a poner su esfuerzo en la transición ecológica, el feminismo y el desarrollo de pilares que amplían lo común y protegen a las personas, tengan el dinero que tengan. La OCDE dice que esas políticas garantizan el crecimiento incluso cuando hay contratiempos.

La ministra de Igualdad, Irene Montero.
La ministra de Igualdad, Irene Montero.
Jorge París

¿Cuáles son los siguientes objetivos del Ministerio? Todo el mundo conoce el techo de cristal, pero se habla poco del suelo pegajoso: la precariedad y la pobreza tienen rostro de mujer. Más del 80% de las familias monoparentales son de mujeres solas. El feminismo es decir que ‘nos queremos vivas’, pero también impulsar la redistribución de la riqueza. Con especial atención a las mujeres migrantes, a las que muchas de nosotras encomendamos el cuidado de nuestros hijos, y a las trabajadoras del hogar. También esperamos que la ley LGTBI pueda salir en verano. Es imprescindible para los derechos de un colectivo perseguido y maltratado.La garantía de los derechos de todas las personas es un eje de las políticas feministas.Las personas trans tienen una tasa superior de paro por el solo hecho de serlo. El feminismo siempre ha crecido al ser solidario con las luchas de otros colectivos.

Usted puede llevar a su niña al trabajo y garantizar la lactancia pero la mayoría de mujeres, no. ¿Se siente privilegiada? Yo tomé una decisión con mis dos hijos prematuros –Leo y Manuel– y otra con Aitana. Soy consciente de que me puedo organizar de una forma que muchas mujeres no pueden. Creo que todas hacemos lo que podemos, y la conclusión es que siempre nos sentimos culpabilizadas. Como Gobierno, debemos garantizar los permisos de maternidad y paternidad intransferibles y poner el foco en la escolarización de 0 a 3 años. Además, y esto es una opinión mía, debemos trabajar para cumplir con la recomendación de la OMS sobre los seis meses de lactancia exclusiva. Pero la clave es que la mujer pueda elegir.

Todavía vemos que muchas mujeres asesinadas no habían denunciado

¿Qué espera de este 8-M? Este año no habrá huelga general. No la hay en Madrid, sí en otras partes. En general, hay actividades durante todas estas semanas. El movimiento feminista está altamente movilizado, y va a servir para situar en el centro del debate político no solo que nos queremos vivas sino también cuestiones sobre la redistribución de la riqueza, el reparto de tareas, la eliminación de la pobreza...Ese es el mensaje.

¿El Gobierno irá bajo la misma pancarta? Diferentes ministros irán en distintas movilizaciones, en distintas ciudades y marchas, en algunos casos con sus partidos. No vamos a ir todos y todas en una sola manifestación.

¿El movimiento feminista llega dividido a este 8-M? El movimiento feminista siempre ha tenido debates muy apasionados, que van enriqueciéndolo, pero es capaz de centrarse en lo que nos une. Yo soy abolicionista de la prostitución, pero hay compañeras con las que comparto lucha y no lo son. Debato con ellas, pero las sigo considerando hermanas de lucha. Es una de las grandezas. Poder luchar juntas por lo que nos une. Una partidaria de regular la prostitución y otra abolicionista podemos ponernos de acuerdo en que la explotación sexual es una violencia extrema contra las mujeres que debe ser combatida.

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