Las imágenes de los judíos en campos de concentración con números tatuados en sus muñecas y estrellas de David cosidas a sus harapos aún están grabadas en nuestra retina. Sin embargo, hoy, seis décadas después de aquella barbarie, algunos siguen pensando que ése es un buen sistema para clasificar y etiquetar a los seres humanos.

Así como los puritanos colonos británicos no dudaron en bordar una A de color escarlata en las ropas de los adúlteros, esta vez es el capellán de la Bolsa de Londres, el reverendo Mullen, el que quiere hacer lo propio con los homosexuales, informa el diario Telegraph.

Es antinatural, una perversión y la corrupción de los instintos naturales y los afectos

En su blog, este sacerdote afirma que la homosexualidad es "claramente antinatural, una perversión y la corrupción de los instintos naturales y los afectos", además de "causa de
enfermedades fatales ". En consecuencia, estima que debería advertirse sobre el peligro de los gays, de la misma manera que se hace actualmente con las cajetillas de tabaco.

"Debería ser obligatorio que los homosexuales llevaran tatuada en su espalda la siguiente advertencia: la sodomía puede dañar seriamente su salud, o la felación mata", afirma.