Jóvenes emanicipados
Los jóvenes con formación alta, pasan más años viviendo en casa. ARCHIVO

Los jóvenes españoles se emancipan hoy más temprano y en mayor número que hace diez años, pero su transición hacia la vida adulta se produce en condiciones precarias, según un estudio que acaba de publicar el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

En contra de lo que cabría esperar, la tasa de emancipación se mantiene creciente desde 1996 y actualmente alcanza casi al 30% de los jóvenes de hasta 29 años. Según el estudio del CIS, a partir de la segunda mitad de la década de los noventa los indicadores de emancipación muestran que abandonan el hogar familiar antes; en 1996 la tasa fue del 16%, en 2004 del 21 por ciento y en 2007 la cifra creció hasta el 29%.

Apenas tres de cada diez jóvenes españoles viven exclusivamente de sus ingresos
Ello ha ocurrido pese a que las
condiciones estructurales no son propicias para emprender la transición hacia un estatus autónomo. Sin embargo, las subidas porcentuales no implican que la emancipación se esté realizando en las mejores condiciones, todo lo contrario.

En este sentido, el hecho de que a los 29 años tan solo poco más del 40% de los jóvenes están en situación de emancipación total significa que para la mayoría, el proceso de transición hacia la vida adulta no se ha completado.

Destaca la importancia cuantitativa de situaciones de dependencia parciales y semidependencias: entre los 21 y 29 años, la mitad o más de la población juvenil tiene una situación intermedia de autonomía o dependencia respecto a sus familias de origen.

Y, pese a haber un descenso de quienes viven con sus padres a partir de los 26 ó 27 años, la dependencia económica afecta a más de la cuarta parte de los jóvenes de más de 27 años. Sólo un 4% de los jóvenes de 16 a 19 años son autosuficientes, porcentaje que se eleva al 20% en el caso de los que tienen de 20 a 24 años y al 43 por ciento para el intervalo comprendido de los 25 a los 29 años.

Por lo tanto, apenas tres de cada diez jóvenes españoles viven exclusivamente de sus ingresos. El estudio -de los investigadores Roger Soler, Beatriz Jiménez, Álvaro Martín, Jimena Navarrete, Patricia Pinta y Ángela Tapia-, destaca en este contexto la cantidad de situaciones intermedias, característica distintiva de los actuales modelos de emancipación juvenil.

Así los jóvenes que viven de sus ingresos con la ayuda de otras personas suponen un 23,5 por ciento y aquellos que viven de ingresos de terceros, aunque con aportaciones propias alcanzan el 20%.

"Pocas falicidades"

En consecuencia, el porcentaje total de jóvenes en situación de semiindependencia económica, en grados muy diversos, es del 43,5%. Con respecto al mercado laboral, la situación "no facilita la emancipación" y la primera inserción laboral resulta "precaria", según el estudio publicado por el CIS.Los

Los jóvenes con formación alta, pasan más años en casa

Las características de la primera experiencia laboral son: fuerte temporalidad contractual (68%), una baja remuneración -de 500 a 900 euros- y predominio de tiempo completo (62%). Por otra parte, la mayor parte de los jóvenes de 15 a 19 años poseen una única ocupación que es estudiar, pero también hay un 27,4% de 20 a 24 años y un 7,3% de 25 a 29 años que siguen estudiando.

Y sólo un 13,7% de éstos y un 11,6% del grupo de edad mayor combinan los estudios y el trabajo. Tampoco resulta baladí, afirman los autores del estudio, que más de un 11 por ciento de los hombres y casi un 10 por ciento de las mujeres con estudios universitarios ya completados continúen dedicándose sólo a estudiar.

En cuanto al nivel de estudios de los jóvenes más dependientes, los datos del CIS indican que aquellos con niveles de formación más altos y de más edad permanecen en el hogar en mayor medida que los que tienen estudios obligatorios, un 54 frente a un 41%.