A ritmo de rap. Así fue como al soldado ruso Vitaly Efremov se le ocurrió denunciar las precarias condiciones del Ejército de su país. Con una canción compuesta por él mismo, fue grabando una a una todas sus quejas: duchas rotas, falta de agua y de luz, equipo precario... todo unido a unos salarios más que bajos.
 
El Ejército ruso niega que su nuevo destino tenga que ver con el vídeo
Efremov no dudó en colgar el vídeo en Internet, aunque el resultado no ha sido el previsto. Parece que a sus superiores no les ha gustado mucho, y el soldado está ahora destinado en Siberia.
 
El Ejército ruso, no obstante, niega que su nuevo destino tenga que ver con el vídeo, y asegura que ya se le había asignado antes de conocer su existencia.

El vídeo muestra cómo los soldados duermen hacinados en el barracón, cuando el despertador les levanta pocos minutos después de las seis de la mañana. Entonces intentan ducharse antes de que se termine el agua. La crítica termina con una parodia comparando la situación de este soldado con la de sus compatriotas que viven en mejores condiciones y cobran sueldos más altos.