El alcalde de Almendralejo, José María Rodríguez Morán, reiteró hoy las declaraciones que ayer realizó en una emisora local donde sostuvo que desde el año 2005 tuvo conocimiento de que "menores extranjeros se prostituyen" en el céntrico Parque de la Piedad de dicho municipio pacense.

Los chavales son víctimas de los señores mayores que hacen esas prácticas sexuales

Desde el consistorio, este regidor, en un breve encuentro con los medios matizó que no se trata de un problema de prostitución infantil, sino que se trata "de prostitución de menores", ya que "los jóvenes" que ofrecen sus servicios serían "chavales y chavalas de 16 y 17 años", aseveró.

Para Rodríguez Morán se trata de una situación en la que "los chavales son víctimas de los señores mayores que hacen esas prácticas" sexuales y por ello abogó por "pillar in fraganti" a los que pagan por mantener relaciones con los menores y "meterlos en la cárcel".

La policía no vio nada

Al respecto, afirmó con rotundidad que desde el día que vecinos y trabajadores del municipio le pusieron al tanto de esta situación, él lo comunicó "inmediatamente" a la Policía Nacional para que investigaran estas actuaciones, por ser este cuerpo el que tiene "competencia" en esta materia, según apostilló.

Los agentes que han trabajado en este asunto, no han visto nada de lo que se les había informado

Asimismo, señaló que desde hace tres años ha "reiterado" esta situación al Cuerpo Nacional de Policía, y los agentes que han trabajado en este asunto, "no han visto nada" de lo que se les había informado, subrayó. "Lo sabe todo el pueblo", aseguró indignado, al tiempo que añadió que hasta "han salido imágenes en You Tube" de lo que acontece en mencionado parque.

Los menores a los que alude el alcalde de Almendralejo presuntamente ofrecen sus servicios en el parque de la Piedad, cuyo recinto acoge una residencia de ancianos, una parroquia, edificios de la Administración regional y un parque infantil.

Menores rumanos

El guarda de esta zona verde, Juan José Almoríz, tildó de "vergonzosa" la situación que según precisó se vive "a diario y a cualquier hora" en este lugar. Este hombre lamentó que las madres tengan que presenciar las relaciones que se mantienen "en los baños públicos" y "en coches" de los clientes que aparcan en las inmediaciones del recinto.

Detalló que los menores son "rumanos" y cobran "20 euros" por masturbación o felación y "50" por un "servicio completo", al tiempo que señaló que cuando él y otros vigilantes les reprenden por su actuación, éstos acuden con más compañeros y les dicen que no se metan "en lo que hacen".

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