‘David Delfín’, la exposición que reivindica la moda como hecho artístico

  • La muestra podrá visitarse hasta el 10 de mayo en la madrileña Sala Canal de Isabel II.
  • Recoge las claves e ideas artísticas del diseñador malagueño a través de más de 60 piezas.
Exposición sobre David Delfín en Madrid.
Exposición sobre David Delfín en Madrid.
Jesus Briones / GTRES

En el mismo año en el que el creador cumpliría 50 años y 20 como diseñador, una exposición nos acerca a su figura profesional y personal a través de prendas, bocetos, vídeos, escritos o fotografías. La aparición en escena de Diego David Domínguez González (Ronda, 1970 – Madrid, 2017) con la llegada del nuevo milenio, supuso un revulsivo para la industria del momento y así ha querido reflejarlo Raúl Marina, comisario de la muestra.

"David Delfín defendió la libertad creativa en su máxima expresión y mostró todas las posibilidades que podían imaginarse y desarrollarse dentro de la moda", explica Marina a 20Minutos. "Toda una visión interdisciplinar que le llevó a expresarse mediante otros formatos como la fotografía, el videoarte, la música, la performance, la escritura, etc.".

Los orígenes

Cuando David Delfín trabajó por primera vez con tejidos, ya había experimentado con el papel, la madera, el lienzo o el cartón. Fue en 1999, con una propuesta titulada Sans Titre, cuando la ropa se convirtió en la protagonista. En ella, camisetas y prendas militares de segunda mano eran intervenidas artísticamente con cruces y palabras escritas con esa tipografía garabateada con la mano izquierda -inspirado por el artista Joseph Beuys- que pronto se convirtió en una de las señas más representativas del diseñador. 

"Un proyecto que, sin pretender definirse dentro del marco de la moda, fue reclamado y admirado por el sector, guiando de este modo a David hacia el mundo de la moda", apunta el comisario. La buena acogida por parte de la profesión de esta reconceptualización de los tejidos, llevó al malagueño a crear la firma Davidelfin en asociación con su amiga y musa Bimba Bosé y los hermanos Postigo: Diego, Deborah y Gorka. Ya constituidos como marca, Openin Nite fue la primera colección de moda presentada como tal en la pasarela alternativa de Barcelona, el Circuit, en 2001.

La polémica

Tan solo un año después presentaba en Madrid Cour de Miracles (La corte de los milagros). Durante el desfile, las modelos se subieron a la pasarela con las cabezas tapadas por capuchas, con sogas al cuello y los pechos al descubierto. En la banda sonora creada para la ocasión, se oía una mezcla de rezos con sonidos de colegio y el gemido de un orgasmo. Ante la propuesta, interpretada por muchos como una provocación -coincidía en el tiempo con la guerra de Afganistán, en septiembre de 2002-, algunos miembros de la organización se levantaron indignados y varios medios de comunicación vieron en el desfile una apología del mundo talibán y de la violencia contra las mujeres. 

El diseñador explicó que Cour des Miracles, en realidad era un homenaje al surrealismo de las películas de Buñuel o a cuadros de Magritte como el de Los amantes. "Más que provocar, me gusta emocionar. Crear imágenes abiertas a interpretaciones. Ya lo decía Bourgeois, lo importante son las ideas y las emociones. Todo lo que nos agite nos hace sentirnos más vivos e intensos", llegó a afirmar. 

A pesar de la polémica, su primera incursión en la pasarela madrileña lo situó dentro del sector como una temprana leyenda que, con los años, se fue consolidando. "David Delfín fue un creador que supuso un soplo de aire fresco para la moda española. Abrió las puertas a una nueva manera de sentir la moda y de expresarse mediante ella. Fue el abanderado de una nueva generación de diseñadores que vieron por fin la posibilidad de hacerse un hueco en una pasarela que parecía haberse acomodado", declara Marina.

Vestidos (G)horka y verdugo, en la exposición David Delfín.
Vestidos (G)horka y verdugo, en la exposición 'David Delfín'.
@guillermogumiel

El Arte

La relación del diseñador con distintas corrientes artísticas es uno de los ejes vertebrales de la muestra. El simbolismo, y también la influencia del mundo freudiano del subconsciente, atraviesan la obra de David Delfín. Tal y como se explica en el catálogo de la exposición, "para los simbolistas, el mundo es un misterio por descifrar. El artista debe trazar las correspondencias ocultas que unen los objetos sensibles, capturar las verdades más absolutas". 

Del mismo modo, el malagueño, fascinado por los lugares más recónditos del inconsciente, el interior del ser humano y lo onírico, estudió a los artistas que más lo impactaron y reinterpretó su trascendencia a través de escritos, pinturas, vídeos y moda. 

"La Bauhaus, el surrealismo, Magritte, Buñuel, Beuys, Louise Bourgeois…, para David Delfín el arte era un refugio, un lugar con el que se identificaba totalmente, compartiendo pensamiento con esos referentes artísticos que contribuyeron a conformar su identidad. No se trataba ya de llevar a estos artistas y a su obra a sus diseños como lo pudo hacer YSL en su momento con artistas como Mondrian, sino que se sumaba a la intención, a la idea, a los planteamientos y reflexiones de esos artistas, creando unos vínculos especiales entre su obra y la de sus referentes", comparte el comisario.

El género

David Delfín no solo desdibujó las fronteras entre la moda y el arte, también borró los límites de género con colecciones ambiguas que masculinizaban las prendas para ellas y feminizaban las de ellos. Así lo planteó en Password (2004) o en Ladies and Gentlemen (2005). "Una de las claves de David Delfín fue la ropa unisex, agender, gender neutral o como se comenzaba a definir en su momento, la imagen andrógina. Es destacable cómo supo anteponerse a algo que ha ocupado gran parte de la actualidad y de la industria en los últimos años. Fue un visionario e identificó una necesidad existencial dentro de la sociedad, ayudando a traspasar los géneros mediante sus diseños”, concluye Raúl Marina.

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