Internauta
Un usuario ante su ordenador. CIROFONO
Las operadoras de telecomunicaciones están obligadas en España a prestar sus servicios incluso en zonas donde, por su inaccesibilidad o baja densidad de población, la rentabilidad es improbable o nula. Telefónica ha cargado tradicionalmente con los costes de llevar el teléfono e internet a pueblos remotos para cumplir con la obligación de prestar un servicio universal. Pero ahora la Comisión Nacional de Telecomunicaciones ha repartido esa obligación con otras compañías. 

Telefónica, Telefónica Móviles (Movistar), Vodafone y France Télécom (Orange) son los operadores designados por la CMT en una resolución conocida hoy para
contribuir a financiar el Fondo Nacional del Servicio Universal en los años 2003, 2004 y 2005.

Telefónica tendrá que aportar el 40% del fondo y Vodafone el 30% del total
Telefónica deberá aportar 72,74 millones de euros, que suponen un 40% de la contribución al Fondo en ese periodo; Movistar, 59,40 millones, el 33%; Vodafone, 31,65 millones que suponen el 17% y Orange contribuirá con 18,98 millones (el 10% del total). En términos agregados el fondo asciende a 182,77 millones en el periodo.

Tras pedir información a cerca de 1.500 operadores, la CMT ha constatado que los ingresos de estas cuatro compañías suman más del 80% de los declarados por el mercado. Por eso, porque son significativamente superiores a los obtenidos por el resto de operadores, éstos últimos quedan exentos de contribuir al Fondo Nacional del servicio universal.

No obstante, la CMT subraya que esta resolución no impide que en periodos posteriores otros operadores puedan estar obligados a sufragar los costes del servicio universal.