Los barrios de Barcelona con renta baja acceden un 22% menos a la cultura

  • Las personas con renta más baja manifiestan más interés para hacer actividades culturales que las de clase mediana.
  • Más de la mitad de las personas grandes de Barcelona no participa en ninguna entidad o colectivo.
  • El objetivo es optar por trabajar conjuntamente cultura y educación.
Fachada del teatre Lliure (archivo)
Fachada del teatre Lliure (archivo)
DAVID ZORRAKINO (EUROPA PRESS) - Archivo

Los vecinos con renta baja acceden un 22% menos a la cultura que los de renda alta de Barcelona, según los resultados de la encuesta Participació i necessitats culturals a Barcelona presentado ayer por el Insitut de Cultura. Los resultados de la encuesta evidencian que vivir en un determinado barrio condiciona en cuanto a la existencia de desigualdades en la participación cultural en Barcelona.

Estas desigualdades son todavía más evidentes cuando analizamos la intensidad de la participación. Por ejemplo, en los barrios de renta baja el 50% de la población no accede a ninguna actividad de cultura legitimada, este dato es de solo el 28% en los barrios de renta alta.

Los principales indicadores de la encuesta muestran que, en el ámbito del acceso a la cultura más convencional, un 62,4% de los barceloneses son consumidores habituales. Sin embargo, si se mira por renta, las altas son las más consumidoras de cultura (71,9%), las medias se sitúan en medio (68,4%) y las bajas, muy por debajo, en un 49,7%.

Informe Participació i Necessitats Culturals de Barcelona 2019.
Informe Participació i Necessitats Culturals de Barcelona 2019.
@bcncultura

La encuesta, inédita hasta ahora, se basa en 1655 entrevistas presenciales realizadas a ciudadanos de Barcelona de 21 barrios diferentes, agrupados en tres segmentos en función del nivel de renta. La participación cultural, las necesidades culturales y la 'valoración' del hecho cultural han sido los tres campos de estudio de los encuestadores.

En las actividades de cultura 'no legitimada', como seria pasear por la ciudad, ir a restaurantes o bares, practicar deportes o ir a ferias y mercados, se reproduce la tendencia de la cultura convencional. Y en cuanto a la media general, solo el 8% de los barceloneses no hace ninguna actividad de las no legitimadas. Y un 58% de los que en hacen, practican al menos tres de forma habitual.

Necesidades culturales

En cuanto a las 'necesidades' culturales, se detecta bastante "transversalidad" en el sentido que los tres estamentos querrían participar más o dedicar más tiempo a la cultura, ha apuntado el tinent d'alcaldia de Cultura, Joan Subirats.

"Pero también las desigualdades se manifiestan aquí", y en un sentido contrario al que se podría creer, ha opinado: las personas de renta más baja manifiestan más interés para hacer actividades culturales que las de clase mediana o alta. 

La diferencia de oportunidades también se observa en el terreno de la formación y del derecho a la educación en las expresiones artísticas, pues en los barrios de rentas más bajas hay menos centros y oportunidades para sus habitantes de recibir esta educación. 

Participación cultural y dimensión de género

Hay una cierta equidad entre hombres y mujeres. Esto es válido tanto en las actividades de cultura legitimada (ir al teatro, conciertos, etc) como en otros que no se han considerado como tal (comunitarias, populares, religiosas, entre otras). También se observa, en términos generales, equidad en la participación en entidades y colectivos diversos.

La encuesta prevé una serie de preguntas sobre la práctica cultural de madres y padres de las personas encuestadas. Analizando los resultados, no se observan desigualdades globales entre padres y madres en cuanto a la participación cultural, pero sí diferencias en el tipo de prácticas, nuevamente vinculadas a la construcción social de roles y procesos de distinción. 

Así pues, prácticas vinculadas al baile y la danza, así como a la pintura o la artesanía, son más habituales entre las madres, mientras que aquellas vinculadas en el mundo audiovisual son más practicadas por los padres.

Participación cultural y edad

La edad es también un factor que explica determinadas diferencias en la participación cultural. Por un lado, el análisis de la participación en actividades culturales no siempre reconocidas como tal indica diferencias importantes entre edades. Se detecta una menor participación de las personas grandes, sobre todo cuando se analiza la intensidad de esta participación.

Por otro lado, también se observa una participación menor de las personas grandes en la práctica de actividades culturales (bailar, escribir o pintar, entre otros).

La participación también es bastante menor entre las personas grandes cuando se refiere a formar parte de colectivos y entidades: más de la mitad de las personas grandes de Barcelona no participa en ninguna entidad o colectivo.

Para Joan Subirats, los datos de esta encuesta inédita sirven al Ajuntament para "reforzar la idea" que la opción de trabajar conjuntamente cultura y educación "es clave". 

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