El juicio contra los acusados de tener relaciones con un menor acaba con rebaja de penas e insultos

El juicio contra los seis acusados de tener sexo con un menor de 15 años que se anunciaba en una web ha concluido este jueves con una rebaja de las penas solicitadas por parte de la Fiscalía y la acusación particular y con un tenso cruce de declaraciones entre uno de los procesados y el denunciante, que le ha insultado.

Este último incidente se ha producido durante el derecho a la última palabra de uno de los procesados, que ha acusado al denunciante de "utilizar la justicia de forma fraudulenta" al presentar lo que, según ha dicho, es una "denuncia falsa" y ha reclamado "verdad, justicia y reparación". "Las víctimas somos nosotros", ha aseverado.

Además, se ha referido a la "catadura moral" del denunciante y de su madre, que está en prisión tras ser condenada a 25 años de cárcel por matar a una anciana en Castro Urdiales cuando, junto con su amante, entró a robar en la casa de la mujer mayor, hechos que ocurrieron en el verano de 2014, solo unos meses después de los que se están enjuiciando esta semana en la Audiencia Provincial.

La presunta víctima, que ayer declaró como testigo y hoy ha seguido en la sala la última sesión del juicio, ha reaccionado a estas palabras de este acusado diciéndole: "asco me das", "puto sinvergüenza" y "escoria de mierda".

Con estas palabras del denunciante, que en el momento de los hechos, acaecidos entre finales de 2013 y principios de 2014 tenía 15 años, ha concluido el juicio que se ha celebrado desde el martes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial y que ha quedado visto para sentencia.

Antes de desencadenarse este incidente, ha hecho también uso del derecho a la última palabra el acusado no solo de acostarse con el menor sino también de agredirle sexualmente, que ha aprovechado este último turno para afirmar que "en ningún momento ha violado" al chico y mantener que "siempre pensó que era mayor de edad".

REBAJA DE PENAS

En esta tercera sesión, la Fiscalía ha rebajado de 8 a 7 años de prisión la pena por agresión sexual que pedía para uno de los acusados.

Tras solicitar esta rebaja, la fiscal ha pedido que se aplique la atenuante de dilaciones indebidas ya que, a su juicio, es "evidente" que el proceso se ha dilatado "injustificadamente".

Ante esta apreciación de la fiscal, el abogado de uno de los acusados ha considerado "sorprendente" que el Ministerio Fiscal pida aplicar dilaciones indebidas "solo para uno de los acusados" cuando, a su juicio, debiera ser "para todos".

Y es el Ministerio Fiscal ha mantenido la pena que pedía para los seis acusados por el delito de prostitución y corrupción de menores (año y medio para cinco y dos años para otro, que, presuntamente le proporcionó clientes al menor a cambio de quedarse con parte de las ganancias) y la multa de 5.760 euros para cada uno de ellos. Tampoco ha modificado la indemnización que solicitaba que los procesados abonaran al denunciante por los daños morales.

Por su parte, la acusación particular ha rebajado a 1 años y 10 meses la pena de cárcel que pedía para los acusados por el delito de prostitución y corrupción de menores (solicitaba inicialmente 2 años y 6 meses) y de 10 años a 8 la que reclamaba para el que supuestamente le violó al chico. Además ha rebajado la multa que solicitaba, no así la indemnización.

INFORMES

En la fase de informes, la Fiscalía y la acusación particular han considerado acreditado que los acusados mantuvieron relaciones sexuales con el menor, a cuya declaración dan "verosimilitud" y "credibilidad" por los múltiples datos y detalles que éste ha aportado en sus declaraciones -ante la Guardia Civil, en instrucción y en el juicio- sobre los procesados o los lugares donde ocurrieron los hechos.

Sin embargo, tanto la fiscal como el abogado de la acusación particular han reconocido que en el relato del denunciante hay algunas "contradicciones", "omisiones" o "lagunas", pero las han atribuido al paso del tiempo y ven "razonable" que el chico haya "bloqueado" algunos recuerdos de esos sucesos, entre ellos de la agresión sexual.

Por su parte, las defensas han insistido en las "contradicciones" en las que ha incurrido el denunciante en las versiones dadas durante el proceso, creen que éstas "invalidan" su declaración y consideran que son tales que no pueden acabar en sentencia condenatoria.

Así han acusado al chico de no decir la verdad y mantener "un cúmulo de mentiras que no se lo puede creer nadie". Varios de los abogados consideran que los hechos que ha relatado contra sus acusados no han sido acreditados a través de pruebas.

También han aludido a un informe elaborado por técnicos del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) sobre el menor, en el que se le define como "frío", "altivo", incumplidor de las normas, poco empático y tendente a distorsionar la realidad.

EL CONOCIMIENTO DE LA EDAD DEL MENOR, EL "CABALLO DE BATALLA"

Tanto las acusaciones como la defensa han reconocido que uno de los "caballos de batalla" del asunto es si los acusados conocían o no que el denunciante era menor de edad.

En este sentido, la fiscal ha mantenido que "la ignorancia deliberada en la edad del chico no puede beneficiar a los acusados". "Tenían que haberlo comprobado", ha señalado.

Además, tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular han aludido a dos informes elaborados por dos peritos que exploraron al menor unos meses después de que ocurrieran los hechos.

Han puesto de relevancia que, en la exploración realizada, el chico tenía poco desarrollo muscular, no presentaba vello corporal y el desarrollo de su aparato genital era "compatible" con los 16 años que tenía y no con el de un mayor de 18. Por ello, a su juicio, ven "difícil" que los acusados confundieran la edad del menor.

En relación a ello, las defensas han señalado en lo "subjetivo" que es la apreciación de la edad y consideran que dichos informes periciales más que una prueba de cargo contra los acusados lo es de "descargo".

Además, han mantenido que no existe pruebas de que los acusados conocían que el chico era menor.

Por su parte, varios de los abogados de las defensas se han quejado del modo en que se ha instruido la causa. Así, por ejemplo, se han quejado de que se diera al denunciante el "privilegio" de haber declarado en el proceso hasta 7 veces (contando las hechas ante la Guardia Civil, en la instrucción y en el juicio), permitiéndole añadir o realizar modificaciones de su relato de los hechos.

Además, algunos de los letrados de la defensa han afirmado que no se han acreditado con pruebas algunas de las manifestaciones realizadas por el chico.

Las defensas han elevado a definitivas sus conclusiones pidiendo sentencia absolutoria y algunas han solicitado la aplicación de dilaciones indebidas en grado de "muy cualificadas".

Además, una abogada de la defensa ha solicitado que, si la sentencia es condenatoria, se aplique a su representado varias atenuantes, entre ellas por alcoholismo, abuso de cocaína, entre otras.

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